OPINIÓN: Turismo solidario

Aprovechar las pocas semanas que el trabajo (quien lo tiene) deja al año para hacer un viaje es más que normal, pero dedicar ese viaje a una labor humanitaria es una opción cada vez más extendida que convierte las vacaciones en un tiempo de dedicación a los demás.

En China se ofrecen varios destinos y proyectos a los que incorporarse cualquier semana del año, solo es necesario buscar un poco en la red para encontrar grandes organizaciones que te preparan unas inolvidables vacaciones solidarias trabajando en hospitales, colegios u orfanatos.
No es divertido pero sí gratificante, no es barato (cuesta alrededor de 900 euros por semana) pero se invierte en satisfacción personal y, obviamente, no arreglas el mundo pero aportas un granito de arena, y además conoces de primera mano el lugar al que aportas tu dinero cuando decides apadrinar a un niño o hacer una donación esporádica.

 Hasta aquí todo correcto. El único problema es que tú decides colaborar desinteresadamente con una organización. Ellos te reciben con los brazos abiertos y para ello además de aceptar tu dedicación unas 6 horas al día para las colaborar en el centro, recogen tu dinero y lo administran para instalarte en un hostal de la zona, con habitación compartida, sin dietas, sin traslados y sin baño privado, lo cual tiene un coste aproximado de 100 euros. Entonces, ¿qué ocurre con el resto del dinero?

En principio es una aportación que el centro destinará al proyecto que tú elijas de los que desarrollan, en el que tú hayas participado o en el que más te motive. Es al fin y al cabo una buena forma de comprobar que tanto tu esfuerzo como tu aportación económica están destinados a lo que tú deseas dar al mundo.

¿Estamos a las puertas de una nueva moda llamada turismo solidario? ¿O de un nuevo negocio para satisfacer las necesidades solidarias de los ciudadanos de países más favorecidos respecto a otros? Sea lo que fuere, es una iniciativa que dentro de sus posibilidades está pensada para hacer entre todos un mundo mejor. Allá cada cual.