Adiós al bisfenol de los termómetros

Foto: Cipriano Pastrano
Foto: Cipriano Pastrano

El Bisfenol A es un químico usado normalmente para fabricar materiales plásticos. En 2010, la Comisión Europea solicitó a la Autoridad de Seguridad Alimenticia (EFSA) que evaluara la evidencia científica relacionada con el riesgo para la salud humana en productos que contienen BPA.
Mientras que las conclusiones mostraron que la ingesta de BPA es segura hasta 0,05 miligramos por kilo de peso, la EFSA planteó dudas acerca de las consecuencias potenciales del BPA en bebés y sugirió que se necesitaban datos más precisos en las áreas de incertidumbre.
Por ello, algunas empresas han modificado los componentes de sus productos para que no figure esta sustancia. Es el caso de los últimos termómetros Vicks, que son adecuados para uso oral, rectal o axilar, y su hermeticidad facilita su limpieza y desinfección. Además, incluyen el logotipo «0% BPA».
Una encuesta reciente realizada en Estados Unidos mostró que casi un tercio de las madres entrevistadas ubicaron a libre de BPA como una de las tres características más solicitadas en un ranking de las 20 esenciales que debería poseer un buen termómetro.
John Dalli, comisionado de la UE a cargo de la política del consumidor y la salud, explica que «debido al hecho de que hay incertidumbre sobre el efecto de la exposición de bebés al Bisfenol A, la Comisión consideró que era necesario y apropiado actuar. El objetivo es reducir aún más la exposición de la parte más vulnerable de nuestra población, es decir, los bebés».