Accidente radiológico (simulado) en Barajas

Según destacó AENA, el ejercicio de coordinación no afectará a la operatividad diaria del aeropuerto de Barajas.

Barajas, escenario de un simulacro de accidente radiológico
Barajas, escenario de un simulacro de accidente radiológico

El aeropuerto de Barajas se convirtió ayer en un escenario de 50.000 metros cuadrados para ensayar la respuesta ante accidente radiológico. Cerca de 600 integrantes de unidades de intervención de emergencias de siete países participaron en el primer simulacro internacional de Protección Civil celebrado en España en el que se entrenó sobre la hipótesis de un accidente aéreo con víctimas por contaminación radiológica.Se inició con la supuesta salida de pista de una aeronave de pasajeros en el momento del aterrizaje que habría impactado en un hangar, con el peligro añadido de la destrucción de fuentes radiactivas almacenadas, con liberación de material peligroso. Con un centenar de víctimas mortales y heridos de diversa consideración, se representaron actividades de socorro, coordinación de extinción de incendios y salvamento, actuación sanitaria de emergencia, intervención Nuclear, Radiológico, Biológico y Químico (NRBQ), descontaminación y seguridad e intervención psicosocial. El simulacro se desarrolló en el marco de los actos que está realizando la Presidencia española de la UE para consolidar el sistema europeo de protección civil. Así, ayer se ensayó que de la coordinación de la ayuda operativa internacional, del apoyo psicológico a las víctimas y de la activación de los medios estatales se encargó Protección Civil. La respuesta europea llegó desde Bélgica y Grecia, que colaboraron en asuntos radiológicos con el CSN; Italia y Alemania, que aportaron bomberos para el rescate de víctimas; Francia, trabajó en la Unidad de Recuperación de material radiactivo y descontaminación, y Portugal, cedió tres técnicos de la Unidad de Psicólogos.La Policía se centró en la inspección ocular, identificación de víctimas e intervención en equipos «ante mortem»; así como en el trabajo en la «zona caliente». La Guardia Civil redujo los efectos derivados de las sustancias nucleares, radiológicas, biológicas y químicas; la Unidad Militar de Emergencias evacuó fallecidos y heridos del avión. También participaron sanitarios del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid y el hospital Gregorio Marañón, así como el Consejo de Seguridad Nuclear.