Rajoy apura el plazo para aclarar su «probable» abstención en el Congreso

Ayer, tras escuchar a su cúpula, no cerró del todo la puerta al voto en contra 

El PP apoyará la reforma laboral, «si el Gobierno nos llama»
El PP apoyará la reforma laboral, «si el Gobierno nos llama»

El PP apura los plazos y ayer dio su último sorbo al vaso de la ambigüedad, después de que la cúpula se reuniera en «maitines» con Mariano Rajoy para analizar su estrategia ante la votación, esta tarde, del decreto de reforma laboral. El líder escuchó, nadie defendió el «sí» y sí hubo alguna argumentación en favor del «no», según ha contrastado este periódico. Pero Rajoy no definió su postura final –salvo descartar el voto a favor– ni tampoco resolvió si intervendrá en el debate parlamentario. Las dos decisiones son consecuencia de su reflexión de última hora, después de nuevas conversaciones privadas, después de conocer la posición nacionalista y en un entorno de presiones crecientes, como ya ocurrió en la votación del recorte social. Ayer tarde la «plana mayor», los mismos que habían estado con él en «maitines», se inclinaban mayoritariamente por la abstención, con la preventiva reserva de no descartar el voto en contra. «Es verdad que está abierto. Lo probable es la abstención, pero estamos a ver si llama el Gobierno. El sí yo no lo veo, ya es muy tarde para una negociación», aclaraba a media tarde un miembro del Comité de Dirección del PP, poco antes de que el PNV oficializara su abstención y de que se anunciase que Obama avalaba las reformas de Rodríguez Zapatero.Quizás lo más llamativo fue que a 24 horas de la votación, tras haberse estudiado la reforma y haberla puesto a caldo bajo el principio de que sólo contiene un «abaratamiento del despido», el PP dejó oficialmente abiertas todas las opciones y aseguró que estaba dispuesto a negociar, antes y, sobre todo, después de la convalidación de decreto. En suma, un regate en corto del balón para dejar en el tejado del Ejecutivo la responsabilidad de que la modificación del mercado laboral prospere sin el consenso de Estado que le daría solidez y fortaleza. Por eso ayer, por boca del vicesecretario Esteban González Pons, el PP dijo que estaba a la espera de una llamada del Gobierno y aseguró también que ésta, de producirse, podría cambiar el sino de su voto. González Pons emplazó al Ejecutivo a buscar el «acuerdo» y a negociar durante la tramitación del decreto como proyecto de ley, pero también recalcó que de la crisis sólo se sale ya con el «cambio político».