Zapatero rehabilita a Honduras

El Gobierno español expresa su apoyo para que el país caribeño culmine con éxito su camino a la normalidad

Instantes en que el presidente de Honduras, Porfirio Lobo, pone su rúbrica en el acuerdo firmado ayer entre la UE y Centroamérica
Instantes en que el presidente de Honduras, Porfirio Lobo, pone su rúbrica en el acuerdo firmado ayer entre la UE y Centroamérica

MADRID- Relajado y sonriente. Así se mostró el presidente de Honduras, Porfirio Lobo, mientras asistió a la firma del acuerdo alcanzado ayer entre la UE y Centroamérica y tras una cita que, por 30 minutos, mantuvo con el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.Es que a su presencia en esta fase de la cumbre UE-ALC, pese a la oposición de países como Brasil, Venezuela, Ecuador y Argentina, que no reconocen a su Gobierno como legítimo, porque fue electo tras el derrocamiento de Manuel Zelaya, en junio de 2009, se ha sumado la voluntad de España de contribuir en el fortalecimiento del orden institucional del país caribeño. Lobo y Zapatero analizaron la posibilidad de que una comisión de juristas, que podría integrarse con países como España, revise los casos de amnistías otorgadas a quienes participaron en el golpe militar y los procesos contra los seguidores de Zelaya a fin de determinar su legalidad o hacer las reformas que se consideren para lograr la «reconciliación» nacional del país centroamericano.Esta petición ya la había formulado a José Miguel Insulza hace dos meses, comentó Lobo, por lo que se ha propuesto que la Organización de Estados Americanos (OEA) también intervenga en ese sentido. «Va a colaborar», afirmó Lobo que fue la respuesta que recibió de Zapatero, a quien también le pidió ayuda con investigadores para aclarar un historial de asesinatos de periodistas que registra Honduras. Fuentes de la delegación española explicaron a Efe que Zapatero ofreció la opción de que un fiscal especial español colabore con la Justicia hondureña para investigar los abusos de los derechos humanos que se hayan podido dar en los últimos meses.Lobo reiteró que Zapatero es muy respetuoso, ante la pregunta de si hubo alguna condición por parte de España para este apoyo.Este respaldo, que ubica a Honduras dentro del mapa de la UE, genera en Lobo confianza en que la postura de los países latinoamericanos varíe. «El diálogo todo lo resuelve. Si me invitan a un lugar no voy a tratar mal al anfitrión, y no puedo ponerlo en una posición complicada ni difícil. No iba a complicar a España ni a la UE», dijo al explicar por qué no participó en la reunión de la UE con la CAN del martes pasado, pero no dejó de asistir a la cumbre.«Algún día se les va a bajar la incomprensión», y «ellos son los que están en pelea conmigo», expresó Lobo sobre los países que no reconocen su Gobierno, al tiempo que invitó al presidente de Ecuador, Rafael Correo, un duro crítico de su régimen, a visitar su nación e informarse de la situación. También extendió la oferta a los líderes de Brasil, Venezuela y Argentina. Respecto a las garantías para que Zelaya, exiliado actualmente en República Dominicana, retorne al país, una exigencia formulada dentro y fuera de Honduras, mencionó que él «puede volver cuando quiera», pero que no es posible concederle inmunidad ante los cargos de corrupción que pesan sobre él.

Arias: «sólo hay una dictadura, cuba»El ex presidente de Costa Rica, Óscar Arias, sacó ayer la cara por Porfirio Lobo en la Cumbre de Madrid. En unas declaraciones de pasillo, el que fue uno de los mediadores clave en la crisis que siguió al golpe de Estado en Honduras dijo que «en Iberoamérica hay distintos grados de democracia, pero el único país que no la tiene es Cuba». Arias valoró positivamente los pasos dados por la UE para el reconocimiento del nuevo presidente hondureño. En su opinión, el veto a Lobo, liderado por Brasil y Venezuela, para que no estuviera en la cita de Madrid «es un castigo para el pueblo hondureño, no para su presidente». Arias considera «cínicas» las exigencias que se hacen a Honduras, «y no a otros países», y afirmó desconocer el futuro inmediato del ex presidente Zelaya, «con el que no hablo hace tiempo».