La huelga de metro obliga a buscar alternativas para ir al Camp Nou

Incidencias en las líneas 3 y 5 dificultan aún más el acceso al estadio

Imagen de una andén de metro, ayer poco antes de que empezara el encuentro entre el Barça y el Madrid en el Camp Nou
Imagen de una andén de metro, ayer poco antes de que empezara el encuentro entre el Barça y el Madrid en el Camp Nou

BARCELONA- Resignación, paciencia y sentirse como una sardina en una lata. Es a lo que se vieron ayer abocados, los usuarios que, a pesar de la huelga, optaron por desplazarse en metro por Barcelona. Los paros parciales del servicio, convocados por los trabajadores del suburbano coincidiendo con la celebración del encuentro entre el Barça y el Real Madrid, no causaron incidencias que reseñar pero sí muchas molestias a los ciudadanos.

Durante la mañana circularon sólo el 20 por ciento de los convoyes programas para un domingo obligando a los usuarios a esperar entre 20 y 30 minutos en los andenes. A partir de las 16.44 horas, la frecuencia de paso de los servicios mínimos aumentó. La Generalitat decretó que, desde esa hora y hasta las 00.50 horas, circulase uno de cada dos trenes para tratar de minimizar graves perjuicios a los aficionados al fútbol que intentasen llegar o salir del Camp Nou en metro. De hecho, desde primera hora de la tarde, los culés fueron llegando al coliseo barcelonés en cuentagotas. Sobre las 18.00 horas, el reguero de barcelonistas ya había aumentado con creces . Numerosos seguidores del Barça caminaban a paso ligero por la avenida Diagonal y Travessera de Les Corts con el objetivo de llegar cuanto a antes al campo de fútbol. Bajo tierra, el acceso al estadio culé se realizó gracias a la línea 5, ya que las salidas de la parada de Les Corts de la línea 3, se cerraron al paso. Eso sí, varias incidencias en ambas líneas complicaron aún más la movilidad de los usuarios.

Finalizado el partido, el desalojo del Camp Nou se hizo sin prisa pero sin pausa. A pie, en bici, en transporte privado y público, los aficionados volvieron a sus casas en ambiente de empate en el marcador. Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) dispuso de un servicio de autobús lanzadera, entre el estadio de fútbol y plaza Cataluña o la plaza Mossèn Jacint Verdaguer, que por 2,75 euros el billete ayudó a descongestionar la zona.
Superado un domingo difícil en cuanto a movilidad se refiere –además de la huelga de metro, varias calles se cortaron a la circulación por la mañana por la celebración del triatlón Garmin–, hoy comienza una semana de paros parciales en el servicio de bus.