«Un fármaco biosimilar no es idéntico a su biológico»

«Un fármaco biosimilar no es idéntico a su biológico»
«Un fármaco biosimilar no es idéntico a su biológico»

-¿Qué quiere decir que un medicamento es bioequivalente?
-La bioequivalencia hace referencia a la equivalencia en términos de farmacodinamia y farmacocinética de dos medicamentos que comparten el mismo principio activo. Dicho de otras palabras, si se coge un grupo de personas sanas, a un subgrupo le administramos el genérico y a otro grupo el de marca a la misma dosis, forma farmacéutica y vía de administración y a períodos de tiempo diferente les extraemos sangre y cuantificamos la cantidad del principio activo en la sangre de la población muestral, se obtendrían dos curvas. La diferencia entre las dos curvas no debe superar una diferencia mayor al 20 por ciento que se traduce en mínima posibilidad de tener efectos diferentes y, por tanto, se hablaría de bioequivalencia.
-¿Y biosimilar?
-Un medicamento biosimilar es a un biológico lo que un genérico a uno de marca. Existen algunos tratamientos médicos como la insulina, la eritropoyetina o la hormona de crecimiento que son obtenidos a través de la producción de un organismo vivo (bacterias, levaduras…) y una vez finalizada la patente, se autoriza la producción de las mismas mediante nuevas tecnologías. Esta singularidad marca la diferencia. Mientras que el principio activo del genérico y del comercial son dos moléculas idénticas, por su complejidad, un medicamento biosimilar no es idéntico a su correspondiente biológico, ya que éste es producido por un organismo vivo y el biosimilar es producido en laboratorio. Ahora bien, que sean diferentes no implica que no sean igual de efectivos.