«Han cerrado la agencia y se han llevado nuestro dinero»

Un centenar de clientes de Continental Tours, en su mayoría inmigrantes, denuncian la estafa de 200.000 euros en la compra de sus billetes de avión

Gustavo,  albañil de profesión, está en paro desde hace meses y compró el billete a Bogotá esperando encontrar trabajo en su país natal
Gustavo, albañil de profesión, está en paro desde hace meses y compró el billete a Bogotá esperando encontrar trabajo en su país natal

MADRID- Se han marchado con más de 200.000 euros y a sus clientes sólo les ha quedado el recurso del pataleo. El local de la la agencia de viajes Continental Tours, antaño ubicada en la calle Lago Constanza –en el distrito de Ciudad Lineal-Ventas–, permanece cerrado a cal y canto pero su cristalera refleja la indignación de los viajeros que han denunciado a sus dueños por estafa. «Nos han dejado fritos. Íbamos a pasar la Navidad con la familia, pero todo ha sido un engaño», relata Rocío, de origen ecuatoriano y una de las vícimas de la agencia de viajes. Ella compró tres billetes con destino a su país, «hicimos la reserva personalmente. Nos atendió una chica que se llama Carla, de unos treinta años. Todo tenía buena pinta, pero una amiga nos avisó del cierre de la agencia», explica. En total, en concepto de sus vuelos de ida-vuelta a Quito a perdido 1.300 euros. «Hemos presentado una denuncia. Nuestra abogada tiene experiencia en supuestos de estafa y asegura que en otros casos ha recuperado el dinero, pero yo no tengo ninguna esperanza», se lamenta.

Luz Margarita, de 55 años, pagó 790 euros por sus billetes a Colombia con salida el próximo noviembre. Pagó al contado, en dos plazos, ante la advertencia de los responsables de la agencia de que podían cobrarle intereses. «Al llegar al aeropuerto para verificar mi aerolínea no figuraba por ningún lado. En la agencia me dijeron que, debido a su sistema, hasta octubre no podían registrarme. Yo me lo creí, ya que una amiga me aseguró que se trataba de una agencia muy seria», asegura.

Los casos se cuentan por centenares. Gustavo, de origen colombiano y 58 años, había reservado un billete para Bogotá. Albañil de profesión, perdió su trabajo hace meses, y esperaba encontrar algo en su país natal. Después de casi once años en España, había conseguido unos «ahorritos» que había decidido emplear en la reserva de su billete.

La excusa de la crisis
Al parecer, desde la agencia justificaron el cierre por motivos económicos. «Estamos en crisis», reza un papel en la puerta de la empresa que ha entrado en concurso de acreedores. Numerosos carteles cuelgan ahora de un ventanal cubierto por mensajes de los estafados que ya están listos para emprender una batalla jurídica contra los que consideran sus estafadores. «Se trata de una apropiación indebida. Vamos a hacer un litisconsorcio activo voluntario, para que todo el mundo que quiera se acoja a nuestros servicios. El objetivo es hacer una demanda de tal calibre y seguridad jurídica que no se archive ningún caso. Queremos dar una esperanza, y recuperar, aunque sea, el seguro de responsabilidad civil», declara Leonor Tejedor, abogada experta en asuntos de extranjería, que se ha ofrecido a llevar el caso de los afectados por esta agencia de viajes. Según Tejedor, el responsable es Carlos Luis Villavicencio. «Es un trapichero profesional que no tiene nada a su nombre. El 9 de agosto fue detenido, pero no ha ingresado en prisión. Tiene antecedentes por asuntos de estafa. No entiendo cómo dejan operar a este hombre», concluye.