Linde asume los errores del Banco de España con el PSOE

El gobernador subraya que «no tuvimos éxito en lo que ahora llamamos supervisión macroprudencial»

MADRID- El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, reconoció ayer que la institución «no tuvo éxito en lo que ahora llamamos supervisión macroprudencial», aunque justificó que los fallos estuvieron enmarcados en un ambiente europeo e internacional de euforia disparatada, que llevó a excesos en la banca europea y estadounidense. «Desde luego, no somos los peores de la clase; tenemos colegas que lo han hecho peor».

En su primera comparecencia en el Congreso de los Diputados, Luis María Linde aseguró que el problema de la banca española se circunscribe «a una parte no pequeña pero sí manejable del sistema financiero». Su previsión se verá a finales del mes de septiembre, cuando Roland Berger y Oliver Wyman den a conocer las necesidades individuales de cada uno de los catorce grupos bancarios españoles. «El problema estará resuelto en un plazo de tiempo razonable», dijo, «porque hay un núcleo fundamental sano, que no necesita ayudas públicas. Esta reforma no va con ellos».

A lo largo de su intervención, el gobernador hizo un repaso de la evolución de la economía internacional, que ha visto truncada su recuperación iniciada en 2010 en el presente año, y de la europea. Linde tuvo palabras de elogio para el Banco Central Europeo, al que reconoció el suministro de liquidez a largo plazo y sus compras de deuda, por considerarlas medidas muy positivas.

Saneamiento récord
Acerca de la economía española dijo que este año terminará con una contracción del 1,5% en términos de PIB, con una balanza exterior cercana al equilibrio, una evolución de los precios bastante favorable y una evolución salarial que permitirá una mejora de la competitividad. Linde cree que la política económica futura debería basarse en un proceso de consolidación fiscal y ahorro público ambiciosos, el avance en un conjunto de reformas estructurales y, «desde luego, en el saneamiento y reforma de nuestro sistema financiero y su regulación». El Banco de España considera un acontecimiento extraordinario el hecho de que la economía española haya caído en una doble recesión, 2009 y 2012, «algo que complica la corrección de los desequilibrios de nuestras finanzas públicas al dificultar el aumento de los ingresos y favorecer el aumento de los gastos».

Buena parte de su primer discurso ante los diputados de la Comisión de Economía la dedicó Luis Linde a entonar los mea culpa de la institución, al considerar que «actuó con poca decisión o de modo insuficiente o inadecuado». El gobernador habló del fracaso de las «fusiones frías» (los sistemas institucionales de protección), que «contribuyeron más bien a retrasar decisiones y ajustes» en las cajas de ahorros.

Según el Banco de España, el sector financiero habrá realizado entre 2007 y 2012 saneamientos por importe superior a 200.000 millones de euros, más otros 11.000 millones en nuevo capital, lo que supone un esfuerzo equivalente a más del 20% del PIB.

Preferentes
Aunque el objeto de la comparecencia era hablar sobre el informe anual del pasado año, los diputados prefirieron centrar sus preguntas sobre la reputación perdida del Banco de España, las preferentes o Bankia.

Sobre las participaciones preferentes, dijo que su solución tendrá mucho que ver con las ayudas al sector bancario aprobadas por la UE y el memorando que España firme la próxima semana. «Es un problema serio, grave, al que vamos a buscar soluciones satisfactorias». Linde dijo que hay productos que no deben venderse a minoristas.

Cesión de tareas
El gobernador cree que el Banco de España va a ceder soberanía sobre las entidades que están bajo la tutela del FROB, por pura lógica, tras la ayuda bancaria de la UE. También lo hará en materia de supervisión cuando funcione el organismo europeo. Lo que no aceptó es ninguna relajación en materia de inspección. «La Comisión Europea nos ha pedido una auditoría para encontrar y mejorar los posibles vacíos que encontremos si existen».

Preguntado por la conveniencia de que los bancos tengan que poner a disposición de empresas y particulares una cantidad de dinero en función del tamaño de sus balances, Linde aseguró que el Banco de España no estaba trabajando sobre esa posibilidad. «Es una técnica que no me parece buena y que nunca ha dado resultados en España».

En relación con las medidas de austeridad propuestas por el Gobierno desde su llegada al poder, Linde destacó que «España tiene un problema de credibilidad de las finanzas públicas, que sólo se resuleve cumpliendo los objetivos comprometidos».

 

Resolución ordenada o liquidación
Primero habló de «resolución ordenada» y en el turno de respuestas de liquidación. Luis Linde se refería a las entidades que no sean viables tras la asistencia financiera europea. «En las del FROB, el objeto es salvarlas, sanearlas y venderlas tras segregar sus activos tóxicos». El gobernador habló en su discurso de una solución como la adoptada con CAM, Cajasur, CCM o Unnim.
 

De GUINDOS NIEGA QUE SE VAYAN A LIQUIDAR ENTIDADES BANCARIAS SIN PULSO
El ministro de Economía, Luis de Guindos, aseguró que no hay ninguna «posibilidad» de que se vaya a liquidar una entidad financiera en España. Esto sucedió poco después de que el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, abogara con liquidar los bancos sin «pulso suficiente». «No hay posibilidad en absoluto» de que alguna entidad financiera española vaya a entrar en un proceso de liquidación», manifestó De Guindos. No se refirió a ningún nombre concreto, pero mostró su confianza en la línea de ayuda financiera que aprobará el viernes el Eurogrupo para la banca. Por otro lado, el ministro recalcó que el Gobierno prevé que la actividad económica se contraiga este año entre un 1,5 y un 2% del PIB, aunque confió en que este escenario recesivo se sitúe más cerca de la primera cifra. La previsión que aparece en el cuadro macroeconómico del Gobierno es de una caída del 1,7 % del PIB para este año. Además, De Guindos consideró que los nuevos objetivos de déficit marcados para España (6,3% para 2012, 4,5% para 2013 y 2,8% para 2014) son «más adecuados», pero también «extremadamente exigentes». El FMI informaba el domingo que la economía española caería un 1,5% frente al 1,9 que vaticinó en abril.