«Orgullo» minero al son de Víctor Manuel

Cantantes y poetas arropan a los trabajadores en Madrid

Madrid- No se escuchó el «I will survive» ni a Gloria Gaynor, pero sí «El abuelo Víctor» y a Víctor Manuel. Y es que el «encuentro de confraternización», celebrado ayer en la localidad madrileña de Aravaca en homenaje a la «marcha negra», constituyó una reivindicación del «orgullo» obrero, tal como rezaban algunas de las camisetas. ¿El motivo,? «Os quieren robar vuestros derechos», dijeron desde el escenario los artífices del acto, la Asociación Cultural y Deportiva Rosa Luxemburgo de Aravaca (Acrola). La celebre pensadora también da nombre a la urbanización que acogió el acto. No en vano, su espíritu estaba presente. «Uníos, hermanos proletarios, contra este neoliberalismo salvaje», dijo el poeta Carlos Álvarez, uno de los invitados, mientras, los puños en alto iban perdiendo la timidez.
Así, el acto, que reunió a cientos de personas entre mineros –reconocibles por su camiseta negra–, jóvenes –no faltaron los «minis» de cerveza– y nostálgicos –algunos con antepasados mineros– tuvo sones de «canción protesta». Y es que cuatro eran los «cabezas de cartel»: Pilar Bardem y Willy Toledo por un lado, y Luis Eduardo Aute y Víctor Manuel por otro. Salvo Willy Toledo, que se ausentó a última hora –llegó incluso a ser invitado a subir al escenario–, fueron los nombres más vitoreados por los asistentes.
Tras la lectura de un poemario que recorrió de Federico García Lorca a Miguel Hernández, la actuación de jóvenes poetas y cantantes – «¡estos sí que son héroes y no los de ‘‘La Roja''!», gritó uno de ellos– y el recuerdo poco «cariñoso» de varios asistentes hacia el ministro José Manuel Soria en particular y hacia el Gobierno del PP en general, tomaron la palabra las «primeras espadas». «No estoy aquí para daros mi apoyo; estoy aquí para daros las gracias», dijo durante su intervención la matriarca de los Bardem. La actriz también tuvo palabras de recuerdo para «La Pasionaria», «hija y nieta de mineros», así como para las esposas de la «marcha negra». «Mientras tengamos la palabra para protestar, nadie nos podrá doblegar», añadió. «¡Tú sí que vales!», respondieron los asistentes. Y Pilar Bardem lo agradeció: «¡Vivan vuestros cojones! ¡Salud y República!».
Más breve, pero también más celebrada, fue la intervención de Luis Eduardo Aute. Apenas necesitó proclamas. Le bastó entonar «Al alba», sin ningún tipo de acompañamiento, para que el público, casi en pleno, le acompañara. Ya entonces, los asistentes comenzaban a encender los primeros mecheros en señal de admiración, mientras que los últimos «pinchos» –o «pinchines», dicho en asturiano– desaparecían de los platos.
Eso sí, la comunión fue «in crescendo»: la esperada actuación de Víctor Manuel. «Estáis aquí para destruir tanta mentira sobre vosotros; cuando se os busca, se os encuentra», dijo.
Tras entonar «El abuelo», hubo un reclamo de «bises». Pero sólo hubo tiempo para una más. Y además, imprescindible: «Santa Bárbara bendita», el himno minero que, cantado por todos los invitados sobre el escenario, puso el broche a la fiesta.


150 agentes de la UIP vigilan la marcha nocturna de hoy
El dispositivo policial que la Delegación del Gobierno en Madrid ha establecido ante la llegada de las marchas mineras está compuesto por Policía Nacional, Municipal y Guardia Civil para los tramos en los que caminan por carretera. El momento de mayor temor es la manifestación nocturna de hoy. Las dos columnas se unirán a las 22:00 horas para caminar hasta Sol, donde les esperarán simpatizantes (como los «indignados»). La Policía Nacional ya ha blindado la Real Casa de Correos y, según fuentes policiales, sólo saldrán tres grupos de «antidisturbios». Cada uno está formado por unos 50 agentes, por lo que sólo 150 efectivos de la UIP vigilarán la «premanifestación». Algunos ya han advertido de que, si los mineros vienen con «intenciones de liarla» serán pocos efectivos. Lo que no permitirán, como ya advirtió la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, es una acampada, informa L. L. Á.