«La huella de lo que la Armada ha realizado en Haití permanecerá para siempre»

La "Operación Hispaniola"fue el despliegue de los Marinos españoles en la dañada ciudad de Petit Goave, tras el terremoto que asoló Haití el 12 de enero de 2010. Un año después, todavía se les recuerda como auténticos salvadores y su trabajo siempre será agradecido por los ciudadanos de esta ciudad.

«La huella de lo que la Armada ha realizado aquí permanecerá para siempre»
«La huella de lo que la Armada ha realizado aquí permanecerá para siempre»

Jean Louis de Castilla cumplió un año el 12 de febrero. Su nacimiento tuvo algo especial, y es que fue el primer parto asistido en un buque de la Armada, concretamente en el buque "Castilla", durante sus operaciones en Haití tras el devastador terremoto que asoló la isla el 12 de enero de 2010.

El seismo emergía de las profundidades de Haití produciendo la mayor catástrofe del país en siglos. Más de 220.000 personas sucumbieron a los terribles temblores, alrededor de 750.000 niños quedaron directamente afectados y un sinnúmero de familias se vieron fracturadas por el terremoto y la réplica que tuvo lugar apenas unos días después. Las fuerzas de la naturaleza se cebaban con la isla caribeña.

Es en este dramático escenario donde la Armada española desplegó a sus efectivos. El buque "Castilla"echaba el ancla en el país el 4 de febrero, tras 13 días de navegación desde la base naval de Rota en Cádiz, comenzando así la "Operación Hispaniola"en Petit Goave.
En la madrugada de la llegada del buque y en menos de 24 horas, ya se produjeron las primeras intervenciones. 350 personas fueron asistidas y se llegaron a realizar 2 cirugías en la enfermería del buque.

El trabajo de los ingenieros y zapadores del buque fue esencial para el desescombro de las carreteras hacia la capital Puerto Príncipe, y la limpieza de otras zonas con escombros para la instalación de escuelas y otras dependencias vitales para los ciudadanos y niños de Petit Goave. Más de 200 toneladas de piedras y ruinas fueron extraidas en un area equivalente a 3.000 metros cuadrados.

Otra de las importantes necesidades que cubrió el contingente del "Castilla"fue la obtención y potabilización de agua para los ciudadanos, mediante la construcción e instalación de varias plantas potabilizadoras, que permitió el primer abastecimiento masivo de agua a los ciudadanos desde que el terremoto irrumpió. En la ciudad costera de Petit Goave, a 70 kilómetros de la capital Puerto Príncipe, y una de las ciudades que más sufrió los efectos de la tragedia, el terremoto arrancó la vida de 500 personas y dejó heridas a alrededor de 2.500.

La mitad de los 50.000 habitantes de esta ciudad, tras la catástrofe, estaban sin hogar, viviendo en la calle o en campamentos improvisados que aumentaban el riesgo de epidemias e infecciones. Recursos básicos como la electricidad y la infraestructura para el suministro de agua desaparecieron drásticamente para los ciudadanos de Petit Goave. En el buque anfibio "Castilla", 450 marinos en total configuraban la agrupación táctica al mando del comandante, el capitán de Navío Francisco Peñuelas González.

Los sanitarios usaban tanto el hospital de a bordo, provisto de dos quirófanos, camas de hospitalización y de cuidados intensivos, como otro desplegado en tierra. Parte del contingente era también un subgrupo táctico de ingenieros y zapadores dotados con maquinaria pesada para tareas de desescombro, y con capacidad para la instalación de plantas potabilizadoras de agua.

Por otro lado, una unidad de infantes de Marina apoyaba y aseguraba el despliegue de la operación en tierra, y por último, una Unidad Aérea Embarcada con cuatro helicópteros, un Grupo Naval de Playa dotado con lanchas anfibias (para misiones de evacuación y transporte) y una unidad de buceadores concluía el equipo táctico del buque.

La coordinadora del grupo de organizaciones del area de educación en Leogane y Petit Goave (coliderado por Unicef y Save the Children Alliance), Jennifer Holfmann, comenta que la ayuda por parte de la Armada Española "fue una excelente colaboración y fue ese esfuerzo el que permitió que se reabrieran las escuelas en Petit Goave, y los niños pudieran volver a la escuela y restablecer sus rutinas de estudio.