Una mujer de talante como Defensora del Pueblo

Madrid- En su currículum tiene el honor de ser la primera mujer que accedió al Consejo de Ministros desde la Segunda República, cuando Leopoldo Sotelo (UCD) la nombró titular de Cultura; es también ex alcaldesa de Sevilla; profesora, licenciada en Filosofía y Letras; y una mujer de perfil dialogante, partidaria del consenso y del entendimiento.
Éste es el retrato de la persona que Gobierno y PSOE han pactado para que sea la próxima Defensora del Pueblo.

Se trata de la primera mujer que se propone para ocupar este puesto en la historia de la democracia en sustitución del socialista Enrique Múgica, cuyo mandato terminó el pasado año 2010.

Desde entonces, y hasta ahora, la falta de acuerdo entre populares y socialistas ha hecho que al frente de la institución estuviera María Luisa Cava de Llano, pero en situación de interinidad.
El Congreso de los Diputados tendrá ahora que refrendar este pacto entre los dos principales partidos, de acuerdo con la Ley Orgánica reguladora del Defensor del Pueblo, que establece que el candidato debe contar con el apoyo de un mínimo de tres quintas partes del Pleno y, en un plazo máximo de veinte días, del mismo respaldo en el Pleno del Senado.

En su amplia carrera política Soledad Becerril se ha caracterizado por la discreción, por un discurso sin estridencias y por una disposición a tender puentes con todos los partidos de la oposición.

De ella se decía que era una mujer cercana a Javier Arenas, el ex presidente del PP andaluz.
En el año 2004 retomó la carrera nacional como senadora y en 2008 entró ya como diputada en la Cámara Baja.

Tiene un acreditado currículum, experiencia en todos los ámbitos y la edad necesaria para saber marcar distancias del ruido político a la hora de ejercer un cargo en el que debe primar la cercanía al pueblo por encima de cualquier otra consideración.

Después de hacerse pública su elección Becerril, se mostró orgullosa y satisfecha de haber sido elegida para el cargo, «un honor» para quien ya ha hecho casi de todo, tanto en Madrid como en Andalucía.

 

El tribunal de cuentas, en manos de Ramón Álvarez de Miranda
El ex diputado de UCD, Ramón Álvarez de Miranda, miembro desde 2001 del Tribunal de Cuentas, será a partir de ahora el nuevo presidente de esta institución, según el pacto alcanzado por el PP y el PSOE. El acuerdo, presentado ayer por la tarde en el Congreso, supuso el nombramiento de los doce miembros del órgano fiscalizador, en el que estarán presentes la ex ministra de Justicia Margarita Mariscal y el ex adjunto al Defensor del Pueblo Manuel Aznar, hermano del ex presidente del Gobierno. Por vez primera formará parte de esta institución una persona propuesta por Izquierda Unida, tras el acuerdo al que han llegado en sus conversaciones el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el coordinador general de IU, Cayo Lara. Esta consejera es María Antonia Lozano Álvarez. Los seis miembros que elegirá el Congreso son Álvarez de Miranda, Ángel Algarra, María José de la Fuente, José María Suárez (los cuatro a propuesta del PP), Enriqueta Chicano (PSOE) y María Antonia Lozano (por acuerdo PSOE-IU).