Dinamarca

Venganza fallida en Dinamarca

La Policía danesa no ha descartado que el diario "Jyllands-Posten", que publicó en 2005 unas polémicas viñetas de Mahoma, hubiera sido el objetivo de un supuesto atentado preparado por un individuo detenido hace dos días en Copenhague, pero aclaró que se trata únicamente de una hipótesis.

La Policía danesa no descarta que el caricaturista de Mahoma fuera el objeto del atentado
La Policía danesa no descarta que el caricaturista de Mahoma fuera el objeto del atentadolarazon

La Policía danesa confirmó las sospechas. El diario «Jyllands-Posten», periódico que publicó en 2005 las viñetas de Mahoma que causaron malestar entre los integristas islámicos, podría haber sido el objetivo del atentado frustrado del viernes por la noche. Aunque la Policía intenta no alarmar y calma a los periodistas anunciando que, de momento, «se trata sólo de una hipótesis». «Trabajamos con la tesis de que el "Jyllands-Posten"puede ser un objetivo; tenemos material que apoya la idea de que pudiera serlo», declaró ayer en una rueda de prensa Svend Foldager, portavoz policial, quien resaltó que había una «diferencia esencial» entre hablar de hipótesis y afirmarlo, como se adelantó ayer a publicar el diario «Ekstra Bladet».

Un área del centro de la capital danesa permaneció acordonada durante la tarde y parte de la noche del viernes tras registrarse una explosión en el baño de un hotel, del que salió un hombre corriendo con la cara ensangrentada, que luego fue encontrado por los agentes en un cercano parque. El individuo pasó a disposición judicial. Según informa Efe, Foldager no quiso comentar si entre las pertenencias del hombre figuraba un mapa con la sede de Jyllands-Posten» en Viby (oeste de Dinamarca) marcada, como había asegurado «Ekstra Bladet».

El individuo estuvo durante horas postrado en el suelo, hasta que un robot controlado por agentes policiales destruyó la mochila que traía consigo, en previsión de que pudiera contener explosivos; luego fue trasladado al hospital y tras ser interrogado, el juez decretó ayer prisión preventiva de cuatro semanas. Casi 48 horas después de producirse la explosión, las autoridades aún no han podido determinar la naturaleza exacta del episodio.

Tanto la Policía como el servicio de inteligencia (PET, por sus siglas en danés) han señalado no obstante que podría estar vinculado a los preparativos de un atentado terrorista.

La Policía conoce el tipo de explosivo usado, pero Foldager apeló ayer al secreto de sumario para no dar su nombre, si bien señaló que se trata de una sustancia no muy potente y en una cantidad reducida.

El principal problema es la imposibilidad de identificar al individuo –que reacio a hablar con los agentes asegura que tiene amnesia–, estaba en posesión de tres pasaportes falsos y del que se sabe que había comprado un billete de autobús a Bélgica.

El individuo, que se hospedó en el hotel durante dos días y entre cuyos objetos se encontró también una pistola, habla francés fluido y otros idiomas. Según Foldager, su aspecto apunta a que procede de Oriente Medio o del sur de Europa.

La seguridad en puntos estratégicos como el aeropuerto internacional de Kastrup o la embajada estadounidense fue reforzada de forma visible durante la jornada de ayer, y el nivel de alarma terrorista para el país ha sido elevado por las autoridades y la inteligencia danesa.
Las autoridades danesas han difundido fotos suyas e imágenes de la cámara de seguridad del hotel, con la idea de que alguien pueda aportar más información sobre sus actividades en Dinamarca, aunque se descarta que forme parte de una operación más grande.

La caricatura que indignó al mundo islámico
n El 30 de septiembre de 2005 se publica en el diario danés «Jyllands-Posten» una serie de doce caricaturas de Mahoma. Además, un reportaje denuncia el miedo de los ilustradores a dibujar al profeta, por la blasfemia que ello supone para el islam. Una de las caricaturas, firmada por Kurt Westergaard, muestra a Mahoma coronado por un turbante-bomba y la imagen levanta inmediatamente ampollas en todo el mundo musulmán. Westergaard permanece amenazado de muerte desde entonces (en enero un somalí trató de asesinarlo) y líderes musulmanes exigieron al Gobierno danés una disculpa. Además, en los países islámicos murieron decenas de personas en manifestaciones violentas y se boicotearon los productos europeos.