El SAS cierra la mitad de quirófanos y 700 camas en los cuatro hospitales sevillanos

Sevilla-Los recortes presupuestarios, los ajustes económicos y las herramientas para reducir el déficit de las administraciones tienen su concreción real en la merma de los servicios que reciben los ciudadanos. En este caso, la tijera en las cuentas del Sistema Andaluz de Salud (SAS) ha traspasado, un año más, los despachos de la Consejería del ramo para hacerse patente en los hospitales de la provincia de Sevilla, donde a lo largo de los meses de verano, tanto los servicios como el personal sanitario, se han visto reducidos de manera considerable.
Ésta es la conclusión a la que llegan en el Sindicato Médico de Sevilla (SMS), que ayer ofreció un panorama desolador, que ya sufren pacientes y profesionales. Antonio Gutiérrez Martín, presidente de este sindicato, se mostró muy crítico con la actitud de la Junta de Andalucía ante un tema «tan sensible como es la salud de los andaluces». La Administración regional justifica esta disminución en los servicios debido a que durante el verano la población es menor, por lo que los planes de vacaciones de la plantilla de los hospitales se reducen a la mínima expresión.
En los cuatro hospitales de la provincia, Virgen del Rocío, Macarena, Valme y Merced, este último en Osuna, la reducción en el número de camas llega al 23% del total de 3.011 con que cuentan estos cuatro centros. Así, respectivamente, se han cerrado 382, 194, 147 y 33 camas, lo que supone un porcentaje máximo de cierre de un 23,1%. Es decir, más de 750 camas –la Consejería de Salud negó estas cifras y redujo el cierre de camas a 420–. En términos prácticos, los días de hospitalización perdidos por la clausura de éstas son 46.247 en total, un 10,5% más que en 2011. Con este ajuste presupuestario, el SMS asegura que la Administración se ahorra nada menos que doce millones de euros durante este tiempo sólo en Sevilla.

Sin embargo, este tijeretazo del SAS no se queda ni mucho menos aquí, pues de las camas y servicios que se clausuran se llega hasta los quirófanos. Los cuatro hospitales suman un total de 94, concentrándose la mayoría de ellos en el Virgen del Rocío y en el Macarena, con 47 y 27 respectivamente. Según los datos aportados ayer, cerrarán el 56,5%, es decir, solamente estarán disponibles 41 quirófanos en la provincia, con lo que los días perdidos para realizar intervenciones son 2.996, un 5,9% más que el año pasado. Con los quirófanos clausurados, se dejarán de hacer a lo largo de este año 8.988 operaciones, una cifra que aumentará las listas de espera un 5,9% respecto a 2011 hasta alcanzar las 30.000 personas pendientes de una intervención. En cuanto a las consultas, de la 805 repartidas en estos centros, sólo la mitad están disponibles, aunque esa cifra en Osuna se eleva hasta el 60%. Para el SMS, se perderán 340.000 citas, que tendrán que ser asumidas a lo largo de los próximos meses.

Pese a todo, las críticas se centran principalmente en que esta reducción de infraestructuras se concreta en una merma de la contratación de médicos para cubrir las ausencias por vacaciones. En los últimos años, el SAS ha ido estrechando cada vez más el embudo hasta reducir a casi al mínimo la integración de profesionales en las plantillas. La resta hace que los turnos se hagan más largos para los que se quedan en los hospitales y que se tenga que atender en peores circunstancias a los enfermos y con menor dedicación. «No hay tiempo para más», concretan desde el SMS. La Junta ha decidido que este verano solamente se cubra el 3% de los 2.457 médicos de estos centros, con lo que se ahorra más de ocho millones de euros. Añaden que este año terminarán el periodo como Médico Interno Residente (MIR) 276 facultativos en los hospitales de la provincia, que «no serán contratados por el SAS y que tendrán que trabajar en otras comunidades autónomas o en el extranjero, después de haberse formado durante cinco años en Andalucía», asegura el delegado de Urgencias de este sindicato, Miguel Ángel Montilla, que alerta de que en este servicio la reducción de puestos es del 32%. Para Montilla, hay que sumar que muchos de los médicos que se encuentran en este servicio sustituyendo cuentan con «una escasa experiencia laboral», con lo que los pacientes tendrán que asumir un incremento en la demora de las asistencias e ingresos, así como un aumento del tiempo de permanencia debido a la «sobrecarga de trabajo sufrida».

El presidente del sindicato sí quiso puntualizar que las protestas que realiza este colectivo son por los recortes y no por el aumento de las listas de espera, ya que esto a quien afecta es a los pacientes, aunque señaló que ellos «también lo sufren de alguna manera». Por su parte, Juan Pedro Jiménez Tamplin, responsable del área de hospitales de este colectivo, critica severamente el doble rasero con el que la Junta trata la imagen de la Sanidad, ya que durante años se ha puesto el acento en ser «pioneros en intervenciones punteras y en la investigación en células madre» para que luego «todo esto no sirva para nada».

 

«El cuerpo lo que nos pide es montar un cisco a la Junta»
La guerra está abierta en el seno de la Sanidad pública andaluza. Los recortes a los que han sido sometidos los sueldos de los profesionales de este sector han puesto en estado de alerta a los médicos y personal sanitario. Ayer se manifestaron 1.000 en la capital, quienes tienen en sus manos un «material» muy sensible para la opinión pública. El presidente del SMS reconoce que «lo que les pide el cuerpo es montar un cisco a la Junta», aunque señala que no lo hacen por responsabilidad con los pacientes. Pese a ello, si en septiembre no hay un acuerdo convocarán una huelga sin precedentes en toda la comunidad.