La Junta tira de la economía social para impulsar actividad y empleo

El llamado tercer sector, desvinculado de la economía pública y capitalista, continúa ganando peso en Castilla y León y, lejos de sucumbir ante los impactos de la crisis, ha logrado generar nuevo empleo. Se calcula que entre 2007 y 2010 registró un crecimiento del dos por ciento.

Juan Vicente Herrera, durante su intervención en el último Congreso organizado por el Centro Internacional de Investigación e Información sobre la Economía Pública, Social y Cooperativa, celebrado en Valladolid a celebrado en Valladolid
Juan Vicente Herrera, durante su intervención en el último Congreso organizado por el Centro Internacional de Investigación e Información sobre la Economía Pública, Social y Cooperativa, celebrado en Valladolid a celebrado en Valladolid

Es por ello, que la Junta viene trabajando en la elaboración de una estrategia para este sector, con el objeto de que aumente un 20 por ciento más y que su peso en el Producto Interior Bruto crezca del 10 por ciento actual al 12 por ciento. Los números no dejan lugar a la duda. En la actualidad existen en Castilla y León 3.580 empresas vinculadas a la economía social, de las que un 80 por ciento se encuentran radicadas en el medio rural. En conjunto suman una facturación anual de 3.000 millones de euros y dan empleo a 22.000 personas. Es la razón por la que la Junta ya está trabajando en una estrategia para que aumente su actividad económica en los próximos años al considerarlo un instrumento necesario y muy adecuado para contribuir al cambio del modelo productivo.

Apoyo a los jóvenes
En ese plan cobrarán especial importancia valores como la conciliación de la vida laboral y familiar así como la incorporación al trabajo de las personas con discapacidad y, siempre, contando con la participación de las asociaciones representativas del sector. Asimismo, se va a poner en marcha una oficina de apoyo a emprendedores sociales, en especial a los más jóvenes.
El consejero de Economía, Tomás Villanueva, señalaba hace escasas fechas que la nueva estrategia desarrollada por la Junta dará «más cohesión social y territorial a Castilla y León además de dar prioridad a los valores de las personas en sus distintos proyectos económicos».

Nuevos retos
Y actualmente son tres los retos que se plantean las sociedades o empresas vinculadas a la economía social y que toman una mayor relevancia en estos momentos de incertidumbre económica: la creación de puestos de trabajo de mayor estabilidad y calidad y la flexibilidad interna para el mantenimiento de los mismos; la solidaridad y la vinculación con el entorno, fomentando el desarrollo local y la no deslocalización; y la inclusión sociolaboral de personas con discapacidad y en riesgo de exclusión.
Y dada la relevancia de este sector emergente, la Junta ha vuelto a convocar una nueva edición de los Premios de Castilla y León al Cooperativismo y la Economía Social, que se dividen, en esta ocasión, en cuatro modalidades; mejor empresa cooperativa del año; mejor iniciativa cooperativa; mejor empresa con otras formas jurídicas de economía social; y persona o entidad que se haya distinguido por su contribución al desarrollo del cooperativismo y la economía social.

Un tercer sector que gana cada vez más peso en España
Hablar de la economía social es referirse a un tercer sector, que designa a una realidad alejada tanto de la economía estatal del sector público como la de la economía privada. Aquí tienen cabida cooperativas, sociedades laborales, sociedades agrarias de transformación, cajas de ahorro o mutualidades de seguros o de previsión social, entre otras, sin olvidar los centros especiales de empleo o las empresas de inserción. En total, en España existen alrededor de 200.000 entidades, con una facturación que alcanza los 116.000 millones de euros y que supone el 10 por ciento del Producto Interior Bruto y 1,2 millones de empleos directos, que si se suman los indirectos e inducidos superan los dos millones de empleos y un diez por ciento de la población ocupada total. El mercado de la economía social suma 45.000 empresas que ofrecen empleo directo a 700.000 personas y facturan un montante superior a los 87.000 millones. De las 152.000 asociaciones activas, 27.000 son de acción social, que operan en el ámbito de la exclusión social o de los más necesitados, con un volumen de gasto de cerca de 13.500 millones de euros.