Kate se estrena como princesa

Cada uno de sus pasos es noticia. Por eso sabemos que 2011 va a ser el año de Kate Middleton. Ni Guillermo, ni la reina de Inglaterra; ella es el foco de todas las miradas. El jueves pasó la primera prueba de su futura familia política.

Ella, de blanco y negro y él, de azul marino, no dejaron de sonreír a la entrada del concierto
Ella, de blanco y negro y él, de azul marino, no dejaron de sonreír a la entrada del concierto

Asistió a la comida navideña que organiza cada año Isabel II y al día siguiente se estrenó en su primer acto oficial como prometida del heredero al trono. Combinó elegancia y sencillez con un vaporoso vestido blanco y negro, de cuello recortado a modo de collar, por debajo de la rodilla. Un blazer negro y unos zapatos a juego con un clutch oscuro completaban su «look». Middleton busca la naturalidad en su estilo y para ello evita las joyas, sólo la acompaña su anillo de pedida, la herencia de Lady Di.

Emilie Van Cutsem, amiga íntima de los hijos del príncipe de Gales, organiza cada año una velada en la que enfermos de cáncer cantan villancicos para recaudar fondos y financiar un centro especializado en jóvenes que padecen este mal. La presencia de Kate y Guillermo en Thursford, la ciudad donde se organizó, es imprescindible para alcanzar los tres millones de euros que cuesta su construcción. La pareja conversó con algunos de los afectados por esta dolencia.

Separados en Navidad

No es la primera vez que la joven de 28 años asiste a este acto, el abrigo blanco con el que acudió el año pasado no pasó desapercibido para los paparazzi que la abrumaron con sus «flashes». Pero este año es distinto, ya no tiene que acudir como una amiga íntima, por la puerta de atrás. Ahora pisa fuerte y cuenta con la mano firme de su futuro esposo. Como revelaron en su pedida, es él quien se ocupa de aconsejarla y de prepararla para el papel que la espera. Uno de los primeros consejos que le ha podido dar es que sonría. Nunca deja de hacerlo. Es posible que sea un gesto prefabricado o el estado de felicidad en el que se encuentra la pareja. Sin embargo, puede que en Navidad se apague un poco. Kate no disfrutará de esta fiesta tan familiar junto a su prometido. Como explica el diario «Sunday Mirror», el príncipe estará a más de 400 kilómetros de ella, que disfrutará de una cena familiar en Berkshire, mientras él hace guardia junto a sus compañeros de la RAF. Según el diario, el heredero brindará con una taza de té –les prohíben probar el alcohol– y no degustará ninguna exquisitez en su cena, ya que comerán, si el trabajo se lo permite, en la cantina de la base militar de Anglesey, en Gales. Es costumbre que los noveles que debutan en la compañía de pilotos hagan la guardia en este día tan señalado por si un helicóptero sufre algún percance.


La estela de Diana
La madre del príncipe Guillermo se convirtió en mito no sólo por su trágica muerte en 1997, sino por su labor benéfica y su ayuda a los más necesitados. Para Kate, Lady Di es un ejemplo pero también un obstáculo, ya que las comparaciones ya han comenzado. No obstante, la prometida de Guillermo sabe que se debe volcar en su labor social e intentar encontrar su lugar, lejos del brillo de Diana.