Francisco Marhuenda: «Es un orgullo no publicar anuncios de prostitución»

El director de LA RAZÓN pidió a los poderes públicos que defiendan la propiedad intelectual

Francisco Marhuenda critica a los agregadores de contenidos en la red
Francisco Marhuenda critica a los agregadores de contenidos en la red

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, aseguró que «la supervivencia de cualquier periódico como medio informativo de referencia, sea en papel o en soporte digital, dependerá de su capacidad para preservar una personalidad propia». Pronunció estas palabras ayer, en su presentación de Francisco Marhuenda, director de LA RAZÓN, en la conferencia que éste pronunció en el Foro de la Nueva Comunicación que organiza Nueva Economía Forum. El alcalde destacó «la independencia de criterio» de Marhuenda al dirigir LA RAZÓN y aseguró que «los políticos y la sociedad estaremos más seguros si sabemos que al frente de los medios hay gente del rigor de Francisco Marhuenda». El director de LA RAZÓN comenzó su intervención recordando que «dentro de unos meses hará cuatro años que el presidente de LA RAZÓN, Mauricio Casals, me nombró director», en un periodo de crisis y que el periódico ahora es uno de los diarios más influyentes, ágil, moderno y completo. «Y sin haber hecho un ERE».

Internet
«Somos uno de los sectores más golpeados por la crisis que comenzó en 2007», aseguró Marhuenda que, citando datos de la Asociación de Editores Españoles (AEDE) recordó la caída de la publicidad y de los ingresos por venta de ejemplares y los de explotación entre 2007 y 2010. La información a través de la red, sus consecuencias y el futuro tuvieron un lugar preferente en la conferencia pronunciada por Marhuenda, que aseguró que el segundo motivo por el que acceden a internet los usuarios es leer noticias y la mayoría lo hacen en la edición digital de los periódicos de pago, porque «les convence la credibilidad y seriedad» que asocian a estas cabeceras.

Quiso el director de LA RAZÓN responder a la pregunta: «¿Tienen futuro los periódicos de papel?». La respuesta es sí, «siempre que sepan adaptarse a las necesidades cambiantes en el consumo de la información y la opinión». Hay que tener en cuenta que los diarios «afrontamos dos crisis», dijo Marhuenda. Una es la crisis económica mundial que disminuye las ventas y la publicidad pero incrementa los costes y la otra es la que afecta al negocio tradicional por la saturación de medios, la proliferación de televisiones, los diarios gratuitos, internet... El reto que tienen ante sí los periódicos reside, según el director de LA RAZÓN, en dos aspectos. Uno es cómo hacer atractivo el producto, no sólo para los lectores de siempre, también para los jóvenes que están acostumbrados a internet y al «gratis total»; el otro, es adaptar las estructuras para ser rentables.

Periódicos de calidad
Uno de los cambios que internet ha introducido en los medios viene dado por la imposibilidad de censurar los contenidos digitales, pero éstos «serían insuficientes sin los periódicos, las televisiones...». De modo que el futuro pasa por la complementariedad con los nuevos soportes. «Eso es ya el presente», sentenció Marhuenda, que resumió diciendo que sobrevivirán los periódicos de calidad que se modernicen permanentemente y «que no defiendan intereses, sino principios». Hay que hacer, pues, un producto fácil de leer –ser profundo «no es ser ilegible», sentenció–, que no caiga en el amarillismo y no se base en la guerra y en la desaparición de otros medios.

La relación entre la Prensa y el poder es un asunto siempre atractivo y digno de analizar. «Se debe basar en el respeto mutuo a los papeles respectivos», según Marhuenda. Los medios públicos deben ser siempre neutrales, «no el brazo ejecutor del Gobierno de turno». A los poderes públicos les pidió Marhuenda que «sean más activos en la defensa de la propiedad intelectual» frente a los agregadores de noticias que aprovechan gratis los contenidos que a las empresas les suponen importantes gastos, y hagan un esfuerzo para fomentar la lectura en los jóvenes.

Marhuenda apoyó la existencia de las televisiones autonómicas siempre «que respondan a un servicio público», que fomenten la producción propia y que contengan los gastos. «No es normal que todas tengan corresponsales» en los mismos lugares o que TV3 tenga tantos canales. «No podemos gastar más de 2.000 millones de euros en televisiones autonómicas para capricho de los políticos».

También habló de RTVE, cuya situación definió como «escandalosa». Debería ofrecer calidad, entretenimiento y servicio a la nación, pero para ello necesita estabilidad y ahora se encuentra «sin presidente y su Consejo acaba de hacer el ridículo más espantoso». Considera el director de LA RAZÓN que «es inaceptable que se cuestione el control parlamentario» de los medios públicos y se consideren más importantes las ideas de un periodista. «No se puede confundir independencia con la creación de reinos de taifas» en estos medios, subrayó.

No se arrepiente Marhuenda de que el diario que dirige retirara los anuncios de prostitución. «Una de las cosas de las que más orgulloso me siento» es de la decisión que tomó nuestro presidente, Mauricio Casals, dijo. Afirmó que no comprende que algún editor argumente la libertad de expresión publicitaria para no retirarlos: «Son vejatorios, no tienen nada que ver con la publicidad», afirmó, e insistió en que no hay que olvidar que detrás hay mafias.

Por último, recordó que en LA RAZÓN «nos sentimos orgullosos de ser el único periódico que defendió que Rajoy tenía que continuar. Ahora existe un ‘‘marianismo'' fervoroso en los medios. Eso es oportunismo».


L'Osservatore y la JMJ
Cuando LA RAZÓN comenzó a distribuir L'Osservatore Romano «no perseguía un resultado, sino dar servicio». Marhuenda dijo que LA RAZÓN es un diario de principios católicos y repartir el diario del Vaticano «es un motivo de orgullo». Recordó que otros periódicos querían hacerlo, y el suyo no buscaba con esto más ventas, sino un complemento para los domingos y «el prestigio de que la Santa Sede nos eligiera». Los principios católicos de LA RAZÓN llevaron al periódico a realizar una amplia cobertura de la JMJ el pasado mes de agosto. «Decidimos hacerlo por coherencia con nuestra línea editorial y ha resultado satisfactorio», explicó Marhuenda. Respecto a la Jornada en concreto resaltó que ha sido un impacto de proyección internacional.