Agresión a la libertad de información

Protesta de los fotógrafos en el Senado como protesta por la agresión a nuestro compañero
Protesta de los fotógrafos en el Senado como protesta por la agresión a nuestro compañero

Pocas veces se verá a un fotógrafo de brazos cruzados y con la cámara en el suelo al paso de los presidentes del Gobierno y del Senado. Pero ayer ocurrió. No era un acto de protesta contra Rodríguez Zapatero y Javier Rojo, sino de repulsa por los golpes y la detención que sufrió el fotógrafo de LA RAZÓN Jesús G. Feria.

El lunes, a las 21:15 horas, tomaba unas instantáneas en los alrededores del Bernabéu mientras se jugaba el España-Honduras. A esa hora vio cómo unos miembros de la Unidad de Intervención Policial cacheaban a unos jóvenes. Sacó la cámara para hacer su trabajo hasta que se acercó un policía municipal, que le tapó el objetivo y le empujó diciéndole que se fuese de allí. Feria se identificó rápidamente como periodista gráfico. Cuando pidió al policía su número de placa, éste le golpeó con la porra y le clavó un bolígrafo. Posteriormente, le esposó y le trasladó a los juzgados de Plaza de Castilla, de donde salió diecisiete horas después. Es verdad que se trata de un hecho aislado dentro de un Cuerpo policial ejemplar, pero es evidente que se ha vulnerado el derecho de un profesional de la información. Precisamente por ello, no puede quedar impune.