Los trabajadores de Garoña confían aún en la continuidad de la central

Las Cortes regionales aprueban, con los votos en contra del PSOE, que la Junta reclame al Gobierno que reconsidere su postura.

Un trabajador de la central nuclear de Garoña durante una parada de reconfiguración del núcleo
Un trabajador de la central nuclear de Garoña durante una parada de reconfiguración del núcleo

Valladolid- El futuro de la central nuclear burgalesa de Santa María de Garoña volvió ayer a estar en el centro de la vida política de España, tanto en el Congreso de los Diputados como en las Cortes de Castilla y León.
A pesar de que el ministro de Industria, Miguel Sebastián, cerrara, una vez más, la puerta a la continuidad de la central más allá de 2013, los trabajadores de Garoña, muchos de ellos presentes en la tribuna de invitados del Parlamento regional durante el debate, aún confían en que esta planta atómica no se va a cerrar en esa fecha. Entre otras cosas, porque piensan que el PP va a ganar las próximas elecciones de generales de 2012 y Rajoy prometió hace unos meses que daría marcha atrás a la decisión «caprichosa» e «irresponsable» de Zapatero de cerrar esta central nuclear. Pero también, por la aprobación deuna enmienda a la Ley de Economía Sostenible que permite alargar la vida de las centrales nucleares más allá de los 40 años. Los trabajadores presentes pidieron a gritos desde sus asientos en la tribuna del hemiciclo la continuidad de la central, tras aprobarse, con el apoyo del PP y el Grupo Mixto, y los votos en contra del PSOE, una propisición no de Ley en las Cortes con la que se insta a la Junta de Castilla y León a que reclame al Gobierno de España que reconsidere su postura de poner el candado a Garoña en 2013. Algo que el presidente Herrera ya ha pedido por carta a Rodríguez Zapatero en varias ocasiones sin obtener respuesta.
Desde el Grupo Parlamentario Popular piden también a los socialistas de esta Comunidad que no sigan las directrices del partido en Ferraz y se rebelen contra ellas en defensa de los intereses de Castilla y León y de los más d emil trabajadores y familias que dependen de la continuidad de la central nuclear de Garoña. Aún así, el secretario regional del PSOE, Óscar López, daba por zanjada esta polémica, ayer en Salamanca, al asegurar que la decisión de su cierre ya está tomado y no se va revisar en ningún caso. Además, acusaba al PP de estirar este tema al máximo, «cuando no hay nada nuevo» y contestaba al portavoz de CIU en el Congreso, José Antonio Durán y Lleida, que especuló sobre la continuidad de la central burgalesa de Garoña, que si tan a favor está de la energá nuclear pues que se lleven al Almacén Temporal de Residuos, aún pendiente de ubicación, a Cataluña.
Finalmente, desde Izquierda Unida, su coordinador general, Cayo Lara, también se refirió al futuro de Garoña, y dijo que sospecha de la existencia de un acuerdo oculto entre PP y PSOE por el que se largará la vida útil de la central más allá de 2013. Y se basa en que no hay inversiones previstas en los Presupuestos Generales del Estado para dar una alternativa a los trabajadores de la planta cuando cierre.