El arte de escribir una nota

¿Cómo son los artistas en la intimidad? ¿Qué nos dicen sus objetos personales de ellos? ¿Y sus anotaciones? La exposición abierta en la Morgan Library de Nueva York revela los secretos de la vida cotidiana de los genios de la pintura en la exposición «Listas: quehaceres, inventarios ilustrados, pensamientos, y otras enumeraciones de artistas», a partir de los archivos de arte estadounidense de la Institución Smithsonian de Washington.

El caótico inventario del teórico del color, Oscar Bluenmer.
El caótico inventario del teórico del color, Oscar Bluenmer.

La muestra, que se podrá ver hasta el 2 de octubre, expone más de ochenta listas con las que se arroja luz sobre las citas privadas, la forma de preparar el equipaje, las obsesiones y otros secretos de diferentes artistas. Entre ellos, destaca Pablo Ruiz Picasso, el conocido como «pintor de la escena americana» Adolf Konrad, el modernista Oscar Bluemner, el diseñador de muebles modernos Harry Bertoia, el pintor de expresionismo abstracto Franz Kline o el arquitecto finlandés Eero Saarinen.

Una de las piezas de la exposición que más ha llamado la atención es la lista del equipaje de Adolf Konrad, que ilustró en pequeños dibujos todo lo que se quería llevar en un viaje de Roma a Egipto en 1963. Así las cosas, dibujó su ropa interior, sus calcetines, su chaqueta y gabardina junto con dos plumas un cepillo de dientes y un peine, entre otros objetos.

Cambiar las bombillas

También, se aprecia el caótico inventario casi ilegible del teórico del color Oscar Bluemner, el que se suicidó muy poco después. Del arquitecto finlandés Eero Saarinen se recoge una larga enumeración de sus quehaceres. Destaca que en el mismo papel incluya algo tan común como cambiar las bombillas junto con la presentación de un importante proyecto en Oslo.

«Esta exposición proporciona una reveladora mirada a la vida diaria de los artistas más importantes a través de los objetos más comunes», indicó el director de la Morgan Library William M. Gris-wold. «Las listas son prácticas y personales. Recogen preocupaciones íntimas, mientras también ofrecen detalles y observaciones privadas. Aportan un contexto biográfico y revelan detalles sobre los gustos y opiniones personales de cada uno», explicó Griswold.

Debilidades y esperanzas

Como por ejemplo con el escultor Alexander Calder que vivió en París desde 1926 hasta 1933. Siempre guardó una agenda de sus contactos franceses escritos de su puño y letra. Entre otros, se pueden ver multitud de páginas, que incluyen información del escultor rumano Constantin Brâncusi, que desarrolló su carrera en Francia, la fotógrafa alemana devanguardia Ilse Bing o el autor estadounidense George Antheil, el cual se autodenominó «Chico malo de la música».

Estas enumeraciones también arrojan luz sobre las debilidades o esperanzas de estos genios. La artista Janice Lowry elaboró diarios ilustrados con sus quehaceres domésticos, como pagar las facturas o los días de sus citas médicas. Estos listados incluyen sus sueños y pensamientos intercalados con sellos y pegatinas.

Mientras, la artista del expresionismo abstracto Lee Krasner responde a una lista de preguntas de un estudiante enumerando sus reacciones después de terminar, vender o exhibir su trabajo.
Los papeles más cotidianos pueden ser las más reveladores en la vida de ciertos personajes. Es el caso del pintor del expresionismo abstracto Franz Kline, que guardó un interesante recibo de una tienda de licores de Manhattan. En la exposición de la Morgan Library se encuentra la factura de un establecimiento de la zona del Greenwich Village de Nueva York de la noche de fin de año del año 1960. Entonces, Kline se gastó 274,51 dólares en champán, vino tinto, coñac y vermouth, entre otras bebidas para una fiesta con sus amigos. De este apunte, también se desprende que solicitó que el pedido se lo llevaran a su casa, situada en el número 242 Oeste de la Calle 14 de Manhattan.


La ortografía de Picasso
Entre los artículos más curiosos de la muestra, resalta la lista de sugerencias que hizo Picasso para el Armory Show de 1913, lo que supondría la primera exposición internacional de arte moderno en Estados Unidos. Entre los nombres que cita como imprescindibles, el artista malagueño pensó en Marcel Duchamp, cuyo «Nude Descending a Staircase"»(1912) causó gran impacto entre la Prensa norteamericana, Fernand Léger y el español Juan Gris. También, se aprecia que en esta lista de posibles artistas para esa gran cita se dejó a Braque, al que añadió posteriormente con un bolígrafo diferente. A través de estos papeles también se descubren las faltas ortográficas de estos genios. En el caso del pintor malagueño, no sabía cómo deletrear el apellido del francés Duchamp, que lo escribió sin la letra «p» del final.