CiU propone ayudas por cada nuevo empleo fijo

Las propuestas llegan otra vez desde el mismo ángulo del Parlamento. Crítica y alternativa. Es la estrategia siempre del portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, quien bendijo, eso sí, el pacto entre el Gobierno y PNV y CiU, tan democráctico dijo como los que firmaba el PP con los nacionalistas. Lo contrario, a su entender, es una visión «sectaria» de la política

Josep Antoni Durán i Lleida
Josep Antoni Durán i Lleida

No dedicó más tiempo al asunto. Pasó, de inmediato, a las propuestas. La más novedosa: una subvención a fondo perdido de 5.000 euros para cada nuevo empleo fijo en 2011. Según sus cálculos en una primera fase se subvencionarían 150.000 nuevos contratos y si su evaluación es positiva se podría extender a otros 150.000. Su coste no pasaría de 750 millones de euros, si bien «por cada euro de subvención» las Administraciones Públicas y la Seguridad Social percibirían cuatro entre impuestos, cotizaciones sociales y ahorro de prestaciones y subsidios de desempleo. Aún haría más propuestas, que glosará, sin duda en la redacción de sus enmiendas parciales.

 «Desguaces, no ajustes»

Menos positivo que Duran, se mostró el portavoz de ERC, que se dedicó en cuerpo y alma a la crítica y acusó al Gobierno de confundir «ajustes y reformas con auténticos desguaces» y «mercados con instituciones». Luego, habló de un Ejecutivo «desarbolado por la situación», que sigue las directrices que le marcan la UE, el FMI o los mercados financieros, y que llevarán a España al «suicidio económico». Todo esto antes de mostrar su sorpresa por el entusiasmo con el que el Zapatero abraza «la misma fe» que gobiernos conservadores como los de Francia, Alemania o Gran Bretaña.

«Una política sinvergüenza»

Ridao escenificaba, el primero la ruptura de la izquierda con el Gobierno de Zapatero. Y le siguió Joan Herrera (ICV) en su última intervención antes de renunciar al acta de diputado para dedicarse a la política catalana. El ecosocialista dijo que los presupuestos eran los de la resignación y la renuncia, y tachó de sinvergüenza la política económica de Zapatero. El calificativo motivó la protesta del PSOE, que forzó la retirada de la expresión del Diario de Sesiones.

Del autismo a los residuos
Por el BNG fue Francisco Jorquera el que defendió la enmienda de devolución de su grupo. Y no se anduvo por las ramas, pues acusó al Gobierno de instalarse en el «autismo» y no escuchar el «clamoroso» descontento de la sociedad, incluida su base electoral. Y, por último, Rosa Díez (UPyD), habló de unos Presupuestos que consagran un «Estado residual» que ahonda en el caos autonómico por las cesiones a los nacionalistas.