La verbena se cobra tres vidas

Una pelea, un ahogado y un trágico resbalón en el metro marcan una fiesta que se vivió con normalidad en Cataluña. Unas 70.000 personas acudieron a las playas de Barcelona

La Guardia Urbana desalojando ayer a las 6.00 horas una playa de Barcelona para que entraran los servicios de limpieza
La Guardia Urbana desalojando ayer a las 6.00 horas una playa de Barcelona para que entraran los servicios de limpieza

BARCELONA- Es la noche más corta del año, pero no por ello queda exenta de ser una de las que más incidentes y altercados puede registrar. La verbena de San Juan de 2011 se salda con un total de tres muertes que ennegrecieron una velada que en general fue tranquila. La llegada del solsticio es una cita «mágica» según la tradición y especialmente agitada para los servicios de emergencias, policía y bomberos, que realizaron 1.046 servicios.
 El recuerdo y homenaje a las doce víctimas mortales que fueron arrolladas por un tren al cruzar las vías en el apeadero la verbena pasada marcó la jornada en Castelldefels. Uno de los incidentes que tuvo que aplacar el amplio dispositivo de seguridad en la zona –que superó el centenar de agentes- ocurrió sobre las 23.00 horas. Los Mossos d'Esquadra arrestaron al propietario de una tienda de alimentación situada frente a la estación de Renfe, acusado de agredir con arma blanca a un joven en el interior del local. Al parecer, el detenido pensó que iba a ser atracado y atacó al presunto ladrón, que registró heridas leves.
Unas cinco horas más tarde, y mientras el bullicio de las verbenas estaba en su máximo apogeo, una pelea en el bar Club de Fútbol Ponent de Granollers acabó trágicamente. Un hombre de cerca de 50 años resultó muerto tras recibir un puñetazo. La víctima, que ya sufría una cardiopatía coronaria, se vio envuelta en un trifulca con un alborotador habitual del barrio, de unos 40 años, que entró en el local buscando pelea.
Cuando el hombre trató de separar al aborotador y a un tercero al que se enfrentaba, recibió un puñetazo y falleció posteriormente de un paro cardíaco. Los Mossos d'Esquadra procedieron al arresto del alborotador que, según explicaron vecinos de la zona –visiblemente afectados por el suceso–, estaba en un profundo estado de embriaguez en el momento de la trifulca.
Por otra parte, casi cuando las playas estaban listas para ser abiertas al público, sobre las 9.00 horas, una llamada a los Mossos d'Esquadra alertó de que un joven había aparecido muerto, presuntamente ahogado, en la playa de El Masnou (Barcelona). La víctima es un joven de entre 25 y 30 años que carecía de documentación y que, al no presentar signos de violencia, todo indica que se trató de una muerte accidental.
En Barcelona, mientras los servicios de limpieza retiraban las cerca de 20 toneladas de residuos de las playas, un trágico resbalón causó la muerte de un joven que se disponía a coger el metro en la estación de Universidad. Según las informaciones facilitadas, el pasajero entró corriendo al andén de la estación, dirección Fondo, cuando el tren ya había cerrado las puertas. Durante la carrera, según las mismas fuentes, el pasajero tropezó y resbaló golpeándose contra el tren, que ya estaba en marcha, causando su caída en la vía.
Como consecuencia del accidente, la línea 1 del metro estuvo parada unos minutos hasta las 7.42, y no se normalizó hasta las 8.09 horas.
El hecho de que el puente ha provocado un éxodo masivo de Barcelona, la jornada fue especialmente tranquila en sus playas, a las que acudieron unas 70.000 almas, cifra inferior a la de otros años. La tercera teniente de alcalde en funciones del Ayuntamiento, Assumpta Escarp, destacó que durante la noche acudieron unas 5.000 personas menos que el año pasado, en parte porque la festividad ha caído en puente y muchos barceloneses optaron por salir de la ciudad. El dispositivo municipal de este año funcionó tal y como estaba previsto, con la participación de un millar de efectivos entre brigadas de limpieza y agentes del orden.
Incendio en L'Escala
Estos incidentes marcaron una jornada que transcurrió con la relativa normalidad de las verbenas de San Juan. La Guardia Urbana decomisó 6.000 latas de cerveza, la Cruz Roja intervino 69 veces en las playas y los Bomberos realizaron más de mil salidas. El servicio más destacado que tuvieron fue un fuego de vegetación forestal en L'Escala y un atropello grave en Llança, ambos en Girona.
El dispositivo de los Mossos d'Esquadra se saldó con 281 positivos en controles de alcoholemia. De estas denuncias, 30 de los positivos fueron penales e incurrieron en delito. Seis personas se negaron a someterse al test.