Fabra emitirá como mínimo 1700 millones en bonos patrióticos

Alberto Fabra cumplió ayer cien días al frente del Consell. Los problemas de liquidez que atraviesa la Generalitat valenciana, han marcado sus primeros meses de Gobierno y, por ello, Fabra comenzó pidiendo «perdón» y «paciencia» a todos aquellos que no cobran por los servicios prestados a la Generalitat.

El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, compareció para hacer balance de sus cien días de Gobierno
El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, compareció para hacer balance de sus cien días de Gobierno

VALENCIA- Para conseguir ingresos en las arcas de la Generalitat, Fabra confirmó ayer que, a finales de noviembre o principios de diciembre, se realizará una nueva emisión de bonos patrióticos. Será por valor superior a los 1.700 millones y se mostró optimista con respecto a su colocación. Con ésta, ya serán tres las emisiones de deuda que realiza la Generalitat y que es imprescindible para pagar a aquellos que adquirieron la primera, de 1.500 millones, en el pasado mes de diciembre. En mayo se llevó a cabo la segunda, por valor de 800 millones.

Las condiciones de la nueva emisión se cerrarán esta semana en una reunión con el Ministerio de Economía. Además de la autorización, la Generalitat quiere conseguir que el tipo de interés sea más bajo que el actual, situado en un 4,5 por ciento.

No maquilló la delicada situación que atraviesa la Generalitat, aunque la calificó de «puntual». Reconocida su parte de responsabilidad, insistió en las deudas que el Gobierno central mantiene con la Generalitat. Se comprometió a seguir reclamando, gane o no Mariano Rajoy, el dinero que se les debe del fondo de competitividad- 633 millones- y la financiación por habitante. El retraso del citado ingreso ha obligado al Consell a hacer frente al pago de pólizas por un valor superior a los 1.200 millones de euros.

Hizo hincapié en que la marginación en financiación a la que se ha visto sometida la Comunitat Valenciana, le ha obligado a realizar un sobreesfuerzo, y le ha sido imprescindible aumentar su endeudamiento para seguir construyendo hospitales, colegios o carreteras.
En lo que también peleará es por el trasvase del Ebro. Insistió en que el hecho de que no se recoja en el programa electoral del PP, no quiere decir que se rechacen los trasvases, ya que entre los compromisos electorales del PP sí que se contempla la ejecución de transferencias hídricas.

En cualquier caso, dijo que peleará por su ejecución y por conseguir acuerdos «rápidos» en materia de agua. No obstante, puntualizó que hasta después de las elecciones no se plantea reunirse con las presidentas populares de Aragón y Castilla- La Mancha, poco amigas de la ejecución de los travases que afectan a sus autonomías, el del Tajo- Segura, en el caso de la primera, y el de Ebro, en la segunda.

Además, recordó que quien debería dar explicaciones en materia hídrica es el Gobierno socialista que ha incumplido los compromisos adquiridos tras la derogación del trasvase del Ebro. «No ha traído ni más agua, ni más barata, ni más rápido».

Otros tiempos
El presidente se ha encargado en estos cien días en marcar un estilo propio de Gobierno basado en la transparencia y diálogo. Ha ofrecido documentación a la oposición relacionada con la trama Gürtel y ha recibido a los portavoces parlamentarios a los que ha ofrecido pactos en materias claves para la economía.
Fabra aseguró que el objetivo de estos gestos es doble. Por un lado, evitar que el debate político se pierda en asuntos estériles que no interesan a los ciudadanos. Por otro, conseguir que la Comunitat deje de aparecer en los medios de comunicación con una imagen negativa.