España

Tres bodas y una Michelle

La Razón
La RazónLa Razón

Verano volcánico, ardiente, los más viejos no recuerdan otro tan ardoroso, en cierta forma es lógico, porque con los años vamos perdiendo hasta la memoria histórica de la «caló». A mediados de junio esta vieja nación se llenó con banderas, se gritó de una punta a otra ¡España, España!, nombre casi olvidado para muchos millones de personas. La «Roja» hizo el milagro patriótico y la bandera roja y gualda se apareció como una Virgen por calles y casas. Fue casi como la película «Invictus» de Clint Eastwood, pero afortunadamente sin vuvuzelas. Primera boda: aprovechando que estaba con piratas por el Caribe, Penélope Cruz, la primera estrella del cine de habla hispana se casa con Javier Bardem, que acababa de terminar un romance cinematográfico con la mismísima Julia Roberts. Comunicado anunciando el matrimonio, pero ni una foto. Están en su derecho, cada uno se monta su vida como le parece, pero hubiese sido bonito haber hecho exclusiva multimillonaria, cediendo los muchos dólares a uno de esos países que tanto lo necesitan, no hablo de España naturalmente. En esto, en pleno agosto llegó Fidel, perdón que me he dejado llevar por la copla, me refería a Michelle Obama. Ha habido comentarios para todos los gustos, muchos se acordaron de «Bienvenido mister Marshall». La diferencia es que Michelle no pasó de largo, hizo todos los recorridos prometidos, así que gracias Mrs. Obama por la publicidad. Segunda boda: Julio Iglesias se portó por fin como un caballero y no como un truhán. Boda marbellí, blanca total como el anuncio de un buen detergente, 20 años de amor, que como en las buenas comedias termina en el altar. Sorprende no ver a familiares ni amigos, ni tan siquiera a los tres hijos del primer matrimonio de Julio. Claro que él mismo reconoce que ahora es cuando se siente padre. En los tiempos infantiles de Chabeli, Enrique y Julio José, él tenía un único amor, el triunfo. La boda griega cerró el verano con una sencilla y agradable ceremonia, que sirvió para que Grecia saliera en los periódicos de todo el mundo, después de tanta crisis.