Antonio Montes se hace oír

Un grito es una ruptura de la realidad anterior, pero también es la espuela de una realidad presente que se clava en la carne.

«El grito» Antonio Montes. Siruela
«El grito» Antonio Montes. Siruela

La primera novela publicada («El grito») de Eduardo Montes, economista y premio de Novela Café Gijón 2010, se inicia y se acaba con un grito. En el medio de este bucle, la narración de un velatorio en un pueblo del sur. Montes demuestra una gran capacidad en crear personajes. Cada uno de ellos (yerno, hija, vecinas cotillas, una niña tonta, el cura…) tiene una voz personal que habla paralelamente al narrador, y que genera una sensación de fluido de conciencia. La obra mantiene una trama paralela, las voces de los dos nietos adolescentes de la muerta. Son los únicos personajes de los que sabremos su nombre propio, Luis y Carlos. Ellos generan una trama oculta que manifiesta, más allá del realismo y humor negro del velatorio, que existe un lado oscuro, y que la muerte no es la única sombra que se extiende entre los vecinos. Montes será un autor a seguir por los lectores y las editoriales. Demuestra lo esencial para la existencia de la novela como género: la creación de personajes vivos. Creo que la historia de los hermanos hubiera necesitado más texto y que al final, al estilo de Cela, acumula escenas que no generan sensación de trama unitaria, sino de estampas de relleno. Pero eso es cuestión de mecanismos que el tiempo y la experiencia pulen. Lo importante es su uso del realismo, la credibilidad de los personajes, y que el lector disfrutará leyendo esta novela, sumergiéndose en un humor claramente hispánico.


«El grito»
Antonio Montes
Siruela
297 páginas,
17,95 euros.