El fútbol desconfía del fútbol

La Liga pide ayuda al fiscal general del Estado para prevenir casos de compraventa de partidos

«Sé muchas cosas, pero no tengo pruebas y me tengo que callar». Las palabras de Miguel Ángel Lotina, entrenador del Villarreal, resumen el ambiente que se vive en los vestuarios de todos los equipos que tienen todavía asuntos pendientes en la Liga. Todo el mundo sospecha, pero nadie puede probar nada. Su equipo se juega la permanencia en Primera esta noche contra el Sporting. Ganar es la vida para cualquiera de los dos. Lotina no entiende que alguien se atreva a vender una derrota. «Si cobras una prima por ganar a terceros, nadie se acuerda, pero si te vendes, mueres con eso. He estado en situaciones distintas con equipos salvados y he dicho lo mismo: si alguien os viene con dinero es pan para hoy y mierda para toda la vida. Se habla tanto que uno empieza a dudar de todo», advierte el preparador rojiblanco.

Más contundente aún es Javier Clemente, su rival en el banquillo esta noche. «Seguro que habrá habido algún equipo que habrá hecho algo, pero es algo que se comenta todas las temporadas y que nadie ha demostrado», dice el entrenador del Sporting.

Nadie se fía de nadie. Ni siquiera los clubes, tan acostumbrados a hacer trampas a Hacienda que no quieren que la trampa se extienda también al césped. Por eso, la Liga de Fútbol Profesional (LFP) se reunió hace unas semanas con Eduardo Torres-Dulce, fiscal general del Estado, en presencia del secretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal, para que tomara medidas preventivas. La LFP aclaró ayer que no había denuncias porque tampoco hay pruebas. «Se trataba de prevenir cualquier situación que pudiera producirse fuera del marco de legalidad, en aras a tener una coordinación con la Fiscalía para cualquier actuación que fuera necesario realizar, tanto en el ámbito de la prevención como en el de la investigación», dice el comunicado de los clubes.

Las únicas pruebas que remitieron fueron recortes de prensa de temporadas anteriores en las que se contaban las sospechas sobre el amaño de diversos partidos. Todo el mundo ha oído a alguien hablar de ventas de partidos, pero nadie ha sido capaz de probar nada. «La LFP está decidida y fuertemente comprometida con la lucha contra el fraude en la competición, y utilizará todos los mecanismos a su alcance para evitarla, máxime cuando el Código Penal ya realiza una previsión respecto al delito de fraude deportivo».

En España, igual que ocurre con el dopaje, la compraventa de partidos salía gratis hasta que la ley cambió en 2010 bajo el mandato de Jaime Lissavetzky en el Consejo Superior de Deportes. Ahora es delito, pero nadie ha sido condenado todavía.

La LFP tiene dudas sobre la limpieza de los clubes y los clubes tienen dudas sobre la limpieza de la Liga. Al Espanyol, que se ha visto involucrado en una presunta denuncia por la venta de su partido del pasado fin de semana contra el Sporting en el que los asturianos ganaron por 0-3, la presencia de Javier Tebas como representante de la LFP no les ofrece ninguna confianza. «Instamos a la LFP a que nos explique quién es el señor Javier Tebas dentro de la organización, si es su interlocutor o no, y por qué está hablando en nombre de la LFP cuando creemos que es, simplemente, un representante del Mallorca», dice el presidente del Espanyol, Joan Collet.

«Yo creo que en el Espanyol-Sporting no hay nada, pero si lo hubiera se haría la denuncia correspondiente», afirmó ayer en Radio Marca el propio Tebas, que se mostró intransigente con el amaño de partidos: «No se puede permitir que pase esto en un solo partido». Sin embargo, cuando le preguntaron por el comportamiento de Agapito Iglesias, propietario del Zaragoza, aseguró que no se atrevería «a poner la mano en el fuego» por él. «Desde diciembre de 2010, intentar comprar partidos es delito. Ya no valen los rumores. A investigar. Y si se acredita: Actuar», añadió poco después en su Twitter.

Se ha intentado muchas veces demostrar la compraventa de partidos, pero es complicado probarlo. Y más en un deporte en el que «es más difícil encontrar arrepentidos que en la mafia», como dijo la semana pasada el fiscal jefe de la Audiencia de Turín, Raffaelle Guariniello.


LAS TRES PARTES
Javier Tebas
Representante de la Liga
Siempre se ha erigido en el portavoz del colectivo de clubes y fue el que reaccionó, junto al presidente José Luis Astiazarán, ante la posibilidad de que hubiera amaño de partidos en este final de temporada.

Miguel Cardenal
Presidente del CSD

El secretario de Estado para el Deporte se encargó de escuchar a la Liga e hizo el papel de intermediario. «No era una denuncia, se trata de prevenir posibles casos de manipulación y yo estoy para dar servicio como hago con todas las organizaciones deportivas».

Torres-Dulce
Fiscal general del Estado

Persona ligada al fútbol, fue presidente del Comité de Apelación, escuchó a los miembros de la Liga, que le entregaron un dossier de prensa. Coincide en su versión con la de Tebas y Cardenal para asegurar que se habló de prevenir los amaños y que no hubo denuncia.