Griñán tiene una «agenda oculta» de recortes sociales para el próximo año

El presidente habla de «ralentización» de compromisos y se remite al próximo Presupuesto para debatirlos.

El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, y el presidente del PP-A, Javier Arenas, ayer, en el Parlamento de Andalucía
El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, y el presidente del PP-A, Javier Arenas, ayer, en el Parlamento de Andalucía

SEVILLA- En esta ocasión no hubo «error humano» ni se utilizó como excusa que era un documento «de trabajo». El plan de reequilibrio de la Junta de Andalucía remitido al Consejo de Política Fiscal y Financiera y aprobado por el Ministerio de Economía el pasado 15 de junio incluye recortes en sanidad, educación, dependencia y una nueva reprogramación de inversiones que entrará en vigor en el próximo ejercicio presupuestario de 2011. El PP distribuyó ayer el documento durante la sesión de control al Gobierno en el Parlamento de Andalucía. La propuesta andaluza aparca la construcción de nuevos centros hospitalarios de alta resolución (Chares) y de nuevas prestaciones; retrasa en un año la aplicación de la Ley de Educación de Andalucía, lo que supone que habrá menos profesores de los previstos, así como la financiación de las universidades; se limita la construcción de nuevas guarderías, posponiéndose el compromiso de alcanzar 100.000 plazas al final de la legislatura; no se cumplirá la previsión de nuevos centros bilingües y se restringe el plan de apertura de centros a los ya existentes; se aplaza el pago de los derechos de retroactividad en el cobro de la ley de dependencia a cinco años; y se reprograman inversiones por valor de 1.200 millones en 2011.Sin embargo, el presidente andaluz, José Antonio Griñán, no comentó ninguno de estos aspectos en el pasado Debate sobre el Estado de la Comunidad, pese a que algunos de ellos afectan al actual Presupuesto y todos al del próximo año. Sí anunció las medidas fiscales, incluyendo el impuesto para los «ricos» y la tasa a los bancos, que también entrarán en vigor en 2011. El líder del PP-A, Javier Arenas, le acusó de tener una «agenda oculta» y le espetó que «mentir es incompatible con generar confianza». La respuesta del presidente fue que no se trata de «recortes» sino que se «ralentiza el cumplimiento de los objetivos» y que ya se debatirán cuando se ultimen las cuentas públicas del próximo ejercicio. Arenas, entre los aplausos de la bancada popular, le espetó: «Si gobierna el PP, es un recorte; si lo hace el PSOE, no lo es».