Las guerras imposibles

La Razón
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Hay guerras que no se pueden ganar. Es inquietante esa tendencia de intervenir sin tener en cuenta la experiencia e información de los mandos militares. Es un grave error. No es algo que suceda sólo en España, sino que lo ha sufrido, incluso, la primera potencia mundial. El Ejército es el «gran mudo», como se le denomina en Francia, pero esto no significa que no se le tenga en cuenta. La cartera de Defensa es fundamental, pero a veces se convierte en un mero escaparate para la galería. Se coloca a personas sin experiencia o preparación, lo que no significa que tengan que ser militares, para dar golpes de efecto cuando debería ser un tema capital tanto para el PP como para el PSOE. Es un colectivo extraordinario, de una calidad humana inmejorable y una vocación de servicio encomiable. Estos funcionarios ejemplares merecerían una mayor atención y medios. España está inmersa en dos guerras, Libia y Afganistán, que no ganaremos porque se parte de la idea equivocada de que el Ejército es una ONG con pistolas.