La Generalitat venderá patrimonio y asegura la inversión con el Plan Camps

El Gobierno valenciano estima una caída económica de un 0,3 para 2010 y espera un repunte del uno por ciento en 2011.

La portavoz del Consell, Paula Sánchez de León, y el vicepresidente Económico, Gerardo Camps
La portavoz del Consell, Paula Sánchez de León, y el vicepresidente Económico, Gerardo Camps

VALENCIA- La Generalitat valenciana venderá inmuebles «ociosos» y solares de su propiedad y recaudará con ello más de 392'9 millones de euros. Los motivos de esta decisión son dos, y ambos son lógicos. Por una parte, la rebaja de las asignaciones del Gobierno central así como una caída generalizada de los ingresos por la crisis, y por otra, la próxima inauguración del centro administrativo Nou d'Octubre, que albergará varias conselleries y reunirá múltiples dependencias hoy dispersas.
Así, la Conselleria de Industria, en la calle Colón, de Valencia; la de Agricultura, en Amadeo de Saboya; o la de Bienestar, en La Cigüeña, se trasladarán al nuevo complejo que ya se alza en la antigua cárcel Modelo, y estos inmuebles saldrán a pública subasta. También se venderán un local en la calle Guardia Civil y otro en la calle Náquera.
Además, se subastarán doce solares por un valor de más de 20 millones de euros.
Sin duda, el solar más importante de los que saldrán a pública subasta es el conocido como parcela M3 de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, propiedad de Cacsa, y que se reservaba para la construcción de la torres de Calatrava. Así, el Consell archiva definitivamente el proyecto, si bien Gerardo Camps quiso quitarle hierro a la decisión: «en cualquier momento podrán ser construidas por la iniciativa privada y les cederíamos los derechos del proyecto que hoy es propiedad de la Generalitat». Camps afirmó que la Generalitat no tendrá penalización económica alguna por no desarrollar el proyecto del arquitecto valenciano.
Por lo que respecta a las cuentas autonómicas, éstas ascenderán a 13.714 millones de euros, lo que supone una reducción del 4,7 por ciento. El presupuesto consolidado, que ayer no desveló ascenderá a unos 16.000 millones.
El gasto social vuelve a subir, en cuanto al porcentaje sobre el global del presupuesto.
Se reducen prácticamente todos los capítulos , especialmente el de personal, que lo hace en un seis por ciento por el decreto del Gobierno central de congelación salarial, y se mantiene la inversión en las áreas de Sanidad, Educación, Justicia y Bienestar.
La inversión general desciende a 1.926 millones de euros, pero se complementará con el Plan Confianza que invertirá 625 millones y amortiguará el descenso de la inversión dejándolo en un 0,25 por ciento.
Los gastos de funcionamiento o capítulo dos se reducen en un 3,3 por ciento, excepto los ligados al gasto social.
El gasto financiero, capítulo tres, asciende a 512 millones de euros y se sitúa en el 16'6 por ciento, mientras que las transferencias corrientes del capítulo cuatro bajan un 2,1 por ciento.
El vicepresidente Camps bromeó con que «éstos vuelven a ser los presupuestos más sociales de la historia de la Generalitat, ya que el gasto social supone un 83 por ciento del presupuesto.


Austero, pero suficiente
El coordinador de Economía del PP en Les Corts Valencianes, Ricardo Costa, afirmó ayer que el Presupuesto de la Generalitat para 2011 es «austero y adaptado a los tiempos de crisis que corren» pero, a su juicio, «cubre las necesidades de los valencianos».Destacó que estas cuentas «apuestan fuertemente en lo que el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero no hace por la Comunitat y los valencianos».
Por su parte, el PSPV, en boca de la portavoz de Economía, Cristina Moreno, señaló que el proyecto de presupuestos supone «el fin de una etapa y la liquidación de todos los proyectos del PP».«La liquidación pasada de Terra Mítica, la reciente negativa de la Torre de la Música y la confirmación hoy de la subasta de los terrenos de las Torres de Calatava nos permiten afirmar que éste es el fin de las grandes promesas».