China «clonará» una ciudad austríaca al completo

La pequeña localidad austríaca de Hallstatt vive conmocionada por la copia hiperrealista que se va a realizar de sus edificios, calles y estatuas en el país asiático. El proyecto se llevaba -hasta ahora- en secreto en la provincia de Guangdong, al sur de China.

Hallstatt tendrá un clon en el sur de China
Hallstatt tendrá un clon en el sur de China

La ciudad austríaca de Hallstatt alberga algunas de las minas de sal más conocidas del mundo. Declarada Patrimonio de la Humanidad, acoge hasta 800.000 visitantes al año. Entre ellos, pronto no estarán los turistas chinos, que para conocer esta población tan sólo tendrán que visitar la réplica exacta que se está construyendo al sur de su propio país.

La réplica contemplará hasta el más mínimo detalle. La «clonación» incluye todos los edificios, la estatuas y los detalles arquitectónicos más pequeños de su modelo original. Más problemas se encontrará el proyecto para copiar el lago y las montañas que componen un paisaje único en Austria.

Los 800 habitantes de Hallstatt están divididos frente al debate que ha suscitado el proyecto. Muchos ven la botella medio llena, ya que el revuelo montado por la «clonación» va a multiplicar el renombre del pueblo y se multiplicará el número de visitantes.

Otros son menos condescendientes y plantean ya acciones legales:
¿Se puede copiar una ciudad y sus edificios, la mayoría propiedades privadas?

El sacerdote local se ha sumado al debate planteando sus críticas a que la iglesia sea copiada para fines meramente turísticos, perdiéndose así su significado religioso.

Copiar el paisaje
Tampoco han quedado ajenos a la polémica historiadores y geólogos. El pueblo tiene su propia identidad porque ha evolucionado histórica y geográficamente a lo largo de los siglos para ir encontrando el equilibrio dentro del entorno de su paisaje.

La imposición de un lugar único en el mundo, en un terreno totalmente ajeno a la localidad requerirá costosos movimientos de tierra. Pero dejando de lado las imposiciones arquitectónicas, dar forma a un lago, una montaña y el ecosistema local para que coincida con el original, ha sido la parte del proyecto calificada de «locura» por el diario "Der Spiegel".