«Todo eran ideas bonitas»

El líder neonazi de «Blood and Honour» reconoció haberla fundado pero basada en valores honorables

Uno de los 18 presuntos neonazis, ayer, a su entrada en la Audiencia
Uno de los 18 presuntos neonazis, ayer, a su entrada en la Audiencia

Madrid- Reconoce que él era el líder pero que no se trataba de una asociación, ni mucho menos, xenófoba. El máximo responsable de la presunta organización neonazi «Blood and Honour», cuyos integrantes están siendo juzgados en la Audiencia Provincial de Madrid, reconoció ayer su liderazgo e integración en la asociación que definió como «cultural», tal y como consta en el Registro de Asociaciones del Ministerio de Interior. La sección tercera de la Audiencia madrileña prosiguió ayer –tras el intento fallido del martes al no disponer la Sala del sistema de reproducción para las escuchas– el juicio contra 18 presuntos miembros de la organización neonazi, quienes se enfrentan a penas de entre dos y cinco años de cárcel por asociación ilícita y tenencia ilícita de armas. Los primeros acusados en declarar se negaron a contestar a las preguntas de la fiscal y de la acusación particular, respondiendo sólo a las defensas. Los abogados de los acusados se limitaron a preguntar si sus clientes reconocen los hechos que constan en el escrito de acusación y los delitos que se les imputan. Todos negaron el contenido de los mismos. El único que se salió un poco del guión fue Francisco José L. P., el líder de la banda. En su declaración, el acusado reconoció haber fundado la organización junto con Roberto L. el 22 de diciembre de 1999, en base a unos valores de «patriotismo y conducta honorable y sin ser un grupo que excluyera a nadie». «Nos gustaba ir al campo con las banderitas y eso. Todo eran ideas bonitas», dijo ante el juez. «Blood and Honour» es un grupo que promueve una doctrina revisionista del holocausto judío y niega la comisión del genocidio por parte del III Reich alemán. El fiscal reclama a la Audiencia que ordene la disolución de la organización.