Cameron se baja el sueldo y empieza a reducir el déficit

Todos los ministros coinciden en que la máxima prioridad del país es atajar el agujero presupuestario.

El nuevo Gobierno británico se reduce el sueldo un cinco por ciento
El nuevo Gobierno británico se reduce el sueldo un cinco por ciento

LONDRES- El «premier», David Cameron, dirigió ayer el primer Consejo de Ministros del nuevo Gobierno británico, el primero de coalición desde la II Guerra Mundial. La sala estaba a rebosar. Son 22 las carteras ocupadas por conservadores y liberal-demócratas.Nick Clegg, el viceprimer ministro, se sentó frente a él y el ambiente, una vez más, fue de camaradería.Afganistán y el déficit público de Reino Unido fueron los temas que centraron el encuentro. Cameron insistió en la importancia que tenía en su agenda el conflicto del país asiático, y el ministro de Defensa, Liam Fox, del ala más radical de los «tories», se comprometió a tener más actualizado al Parlamento sobre el asunto.Por otra parte, todos coincidieron en que la máxima prioridad era atajar el agujero presupuestario sin precedentes que vive el país, 163.000 millones de libras. Aunque la tercera fuerza política no era partidaria de hacer recortes inmediatos, tras el pacto han aceptado meter una tijera de 6.000 millones de libras en el gasto público este mismo año. Los ministros son conscientes de que se enfrentan a una época de medidas impopulares y, para dar ejemplo, decidieron reducirse desde ayer un 5% el sueldo. El joven ministro del Tesoro, George Osborne, afirmó que la medida ahorrará 3 millones de libras en los cinco años que está previsto que dure el mandato. En los siguientes meses, por tanto, será clave la actuación del responsable de Negocios, Vince Cable. El liberal-demócrata siempre ha contado con buena reputación entre sus colegas, independientemente del color político. El líder «tory» le calificó ayer de «auténtica estrella» y le dijo que «esperaba cosas grandes de él». Por su parte, la ministra del Interior, Theresa May, destacó que el Gobierno empezará a trabajar para suprimir los planes de la anterior administración laborista de introducir el carné de identidad y también en el programa para limitar el número de inmigrantes no comunitarios que puedan entrar en Reino Unido.En la reunión todos se esmeraron por hacer ver que la colaboración entre los dos partidos iba a ser exitosa. Cable, incluso, bromeó diciendo que su familia política india siempre dice que los matrimonios arreglados eran a veces mejores que los surgidos del amor. Y Cameron, por su parte, contó que alguien le había dicho que su relación con Clegg era mejor que la que mantenían Tony Blair y Gordon Brown. «Tampoco lo dejaron muy difícil», se mofó.Con anécdota, el «premier» regañó al ministro de Justicia, Ken Clarke, por estar enganchado al móvil y prohibió los teléfonos en las posteriores reuniones. Curiosamente, el «tory» dijo que se seguiría con la tradición laborista de realizar sucesivos encuentros en diferentes partes del país. «Hay que reconocerles que eso fue una buena idea», matizó.

Controles migratorios más estrictos- La prioridad es atajar el déficit público de 163.000 millones del libras, el 11,6% del PIB. La actuación será inmediata y en los años fiscales 2010 y 2011 habrá recortes en el gasto público de 6.000 millones de libras.- Aunque los liberal-demócratas defienden amnistiar a inmigrantes que residen desde hace más de diez años en el país, el nuevo Gobierno será muy estricto y limitará el número de no comunitarios que puedan entrar en las islas.- En los próximos meses se suprimirán planes del Gobierno laborista, como la introducción del carné de identidad. Con respecto a los centros de datos de ADN, el Ejecutivo trabajará en incluir a todas las personas que se ha demostrado que han cometido un crimen.