Jordi Colomer: «La arquitectura del país es apasionante»

Jordi Colomer: «La arquitectura del país es apasionante»
Jordi Colomer: «La arquitectura del país es apasionante»

Conoció Yemen por cuestión de trabajo y tras su estancia en este país asegura que la arquitectura es, sin duda, su gran atractivo.-Anda siempre de un lado para otro. ¿Con qué está ahora?-Acabo de llegar a Nueva York. Estoy preparando la segunda parte de un proyecto empezado en el extrarradio de México. -Ha tenido la oportunidad de realizar algunos de sus trabajos en Yemen. ¿Qué destacaría de esa experiencia?-Yemen sigue siendo un país que casi no aparece en el panorama mediático y sobre el que se proyectan muchos fantasmas… Sin embargo, por mi experiencia puedo decir que la gente por lo general es alegre, generosa y hospitalaria. A pesar de ello para viajar por el país estuvimos escoltados por soldados.-¿Qué es lo que más le gustó del país?-La arquitectura. Hay que subirse a los pisos altos de una casa en Saná y tomar Qat en un salón conversando mientras va cayendo el sol. Los yemeníes dicen que el Qat quita el hambre, aumenta la potencia sexual, ayuda a dormir, estimula al trabajo, regula la presión corporal…-¿Es cierto que hay tanta diferencia de paisaje de norte a sur delpaís?-La diferencia no es sólo de paisaje, también se nota en que el sur fue comunista cuando existía Yemen del norte y Yemen del sur. El norte es más tradicional.-¿Qué recomendaciones le haría a un turista para viajar a Yemen?-Primero que se va a encontrar con un país en el que casi todo el mundo va armado, hay que acostumbrarse a eso. Si es mujer, tómelo también con calma, con el pelo suelto la van a mirar como a un ser venido de otro planeta. -¿Qué es lo que uno no puede perderse cuando viaja a este país?-Shibam, la increíble ciudad de rascacielos de adobe en el valle del Hadramut. Esta ciudad está poblada por unos 7.000 habitantes y son los «rascacielos» más antiguos del mundo. Hay que saber que cada edificio lo organiza una familia.-¿Destacaría algo de su gastronomía?-Quizás ésa es la peor parte de Yemen. El menú habitual es bastante reducido: se come pollo con arroz o arroz con pollo. Eso sí, el pan está buenísimo.