Europa

«Vivir con más de 300 puntos de prima de riesgo es mortal»

El presidente de Banesto, Antonio Basagoiti, aseguró ayer que España no puede vivir con la actual prima de riesgo que soporta, porque espantará a los inversores. Ante más de 400 empresarios reunidos en el XIV Congreso del Instituto de la Empresa Familiar, celebrado en Valladolid, Basagoiti apuntó que «convivir en España con una prima de riesgo superior a los 300 puntos básicos es mortal», por el encarecimiento que supone para al Estado.

El presidente de Banesto, Antonio Basagoiti, participó en la clausura del XIV Congreso del Instituto de Empresa Familiar
El presidente de Banesto, Antonio Basagoiti, participó en la clausura del XIV Congreso del Instituto de Empresa Familiar

VALLADOLID-

Por ello, señaló que es crucial que España culmine el proceso de ajuste de los desequilibrios acumulados en los años de bonanza del modo «más rápido y ordenado posible», para que la confianza vuelva a nuestro país. El banquero señaló que lo prioritario es ir cumpliendo los objetivos de déficit comprometidos con los socios europeos, dadas las necesidades de financiación externa que tenemos y la inestabilidad en los mercados financieros. Para mejorar el crecimiento de España, Basagoiti apeló a las reformas, en particular la del mercado de trabajo. Según el presidente de Banesto, las reformas emprendidas en este ámbito han sido insuficientes para resolver los problemas del mercado de trabajo español: su elevada temporalidad y su rigidez. En línea con el discurso de los empresarios, también reclamó poder adecuar las condiciones laborales a la situación particular de cada empresa, para así facilitar el crecimiento de la actividad y del empleo. Apeló al respeto entre ingresos y gastos y a que la capacidad para endeudarse esté limitada constitucionalmente en el futuro.

El nuevo mapa bancario
El banquero mostró su preocupación por el proceso de reestructuración del sistema financiero. «Hay que completar cuanto antes el mapa bancario español, que deberá estar más concentrado, con un ajuste en la capacidad instalada y con entidades bien capitalizadas, de forma que puedan cumplir bien con su función de canalizar el ahorro hacia la inversión», señaló Basagoiti. «También tendríamos que tener la influencia necesaria para que se entienda en Europa nuestro modelo de banca comercial».

Consecuencias nefastas
Ante la cumbre europea que se celebrará hoy, reclamó «solucionar el problema de Grecia de forma definitiva», y aseguró que «un escenario de ruptura del euro tendría consecuencias nefastas». Según el presidente de Banesto, citando un estudio de UBS, el coste para el ciudadano de la ruptura del euro se situaría entre 9.500 y 11.500 euros el primer año, en caso de los países periféricos, y otros 3.000 euros los siguientes años. Y en el caso de los países del núcleo como Alemania, entre 6.000 y 8.000, el primer año y otros 400 euros en los siguientes años. Pero para afianzar la estructura institucional de la zona euro y para que se dé un escenario en el que todos ganen, Basagoiti señaló que la UE debe dotarse de mecanismos que sean capaces de evitar que los problemas de liquidez de los países solventes acaben convirtiéndose en insolvencia pura y dura, además de mejorar la gobernanza de la UE, de forma que se avance hacia una «unión económica verdadera, no sólo monetaria».

El presidente del IEF, Isak Andic, cerró ayer el Congreso Nacional de la Empresa Familiar y en su discurso señaló que si el nuevo gobierno que salga del 20-N hace las reformas «necesarias», la «confianza retornará a los mercados y consumidores». Andic añadió que las empresas familiares están haciendo «lo que está en sus manos» para salir de la crisis, al igual que la población, y pidió el mismo esfuerzo a las administraciones públicas para que profundicen en las reformas que aún faltan.

 

Las empresas familiares no venden ni en internet ni en el exterior
Las empresas familiares no sacan el mayor beneficio a las nuevas tecnologías, Según una encuesta elaborada durante el XIV Congreso Nacional, celebrado en Valladolid, el 80 por ciento de estas compañías utilizan internet para vender del 0 al 10 por ciento de sus productos, mientras que el 2 por ciento lo utilizan para vender más de la mitad de sus productos. Además, el 55 por ciento de las empresas familiares realizan menos del 25 por ciento de sus ventas en el exterior, y sólo el 5 por ciento utilizan esta medida en más del 75 por ciento de las ocasiones.