Las previsiones de crecimiento del Gobierno se desmoronan

El Gobierno sigue aferrado a unas previsiones que se desmontan por trimestres. El dato avanzado sobre el crecimiento de la economía española entre abril y junio, que ayer desveló el Instituto Nacional de Estadística, echó por tierra los cálculos de la vicepresidenta Elena Salgado, que aún mantiene que el PIB anual será del 1,3% este ejercicio.

Salgado responde que «el Gobierno hace reformas»
Salgado responde que «el Gobierno hace reformas»

Pero España creció el 0,2% trimestral, según el INE, con lo que no sólo restó una décima a la cifra registrada el trimestre anterior, sino que vino a avalar el pronóstico del Banco de España: no creceremos más del 0,8% este año.

Los cálculos de la institución que gobierna Fernández Ordoñez coinciden además con los de la Comisión Europea y el FMI, pero recortan cinco décimas el optimismo del Gobierno, que vuelve a quedarse solo en sus previsiones.

España logró así aguantar el tipo durante el segundo trimestre del año con un crecimiento interanual del 0,7%, pero los analistas alertan de que nuestro país sigue creciendo únicamente por la aportación positiva de la demanda exterior, es decir, con el resto en contra: el escaso consumo de los hogares, el descenso del gasto público y la limitada inversión empresarial merman una demanda interna que no consigue remontar.

Ayer se conoció además que la facturación del sector servicios cayó hasta el 5,9% en junio y que la venta de electrodomésticos se desplomó en un 17% hasta el mes pasado.
La evolución, según los expertos, pasa por el estancamiento.

No prevén que el crecimiento de España vaya a ser mayor durante el próximo trimestre y, por el contrario, advierten de los riesgos de que la cifra se desinfle aún más, dadas las dudas de que el sector exterior, nuestro salvaguardia, se comporte peor como consecuencia de la ralentización económica de la zona euro. Como conclusión suscriben el mismo 0,8% del que advierten los organismos internacionales. Tampoco podremos esperar más mientras la economía doméstica siga débil, aseguraron.

La oposición en el Gobierno pidió, por tanto, explicaciones. El PP firmó ayer la solicitud de comparecencia de la titular de Economía, Elena Salgado, para que enumere las causas de la desaceleración. Pero Salgado sólo aprovechó sus intervenciones en los medios para defender que «el Gobierno está haciendo reformas, nuestra economía lo necesita y vamos a continuar con la austeridad fiscal», subrayó. Sí se mostró preocupada por el frenazo del crecimiento alemán: «Nos interesa que Alemania siga creciendo, es uno de los principales destinos de nuestras exportaciones».

Por su parte, el candidato de su partido a la presidencia, Alfredo Pérez Rubalcaba, lanzó otra propuesta: «Reducir los tipos de interés para relanzar la economía europea». Según Rubalcaba, «una buena medida» para «estimular el crecimiento».