«Prefiero la comida casera a la congelada»

En las últimas fechas todas las portadas de los periódicos hablan de «La operación galgo», una oscura trama de tráfico y consumo de sustancias prohibidas que ha salpicado a un buen número de atletas españoles, incluso alguna campeona mundial ha visto cómo su nombre aparecía entre los implicados. Fermín Cacho, el mediofondista español más laureado de la historia, cuenta sus impresiones.

«Prefiero la comida casera a la congelada»

QEstá claro que el atletismo no vive las mejores navidades de su vida. ¿Qué opina de lo que está ocurriendo en su deporte?
-Es un tema muy desagradable. Yo estoy completamente en contra del doping y mi posición es bien conocida por todos, pero no creo que aún sea el momento para hablar de este caso en concreto. Es una operación que está abierta, donde hay un secreto de sumario, en la que Guardia Civil no ha terminado de investigar y habrá que esperar que la jueza dictamine una sentencia antes de lapidar a nadie. Después se podrá decir lo que se quiera.
-¿El dopaje está a la orden del día en el deporte de élite?
-No. Estos son casos excepcionales. En el deporte pasa como en la vida, que la gente puede cometer errores y equivocarse, pero eso no quiere decir que todo el mundo sea igual.
-¿Hay deportes que están más perseguidos que otros?
-No, lo que pasa que en el atletismo o en el ciclismo se pasan más controles. Pero eso es bueno para todos. No hay que verlo como un castigo, sino como una garantía.
-¿En un caso de doping quién es más culpable: el entrenador que lo ofrece, el deportista que lo toma, o el directivo que mira hacia otro lado?
-No creo que uno sea más culpable que otro, todos tienen su parte de responsabilidad.
-¿Si yo me dopara llegaría a campeón?
-Está claro que no. Para triunfar en el deporte de competición hay que nacer con unas cualidades físicas específicas para la práctica deportiva, tener una mentalidad ganadora y, algo fundamental, entrenar mucho, tener constancia. El doping no hace milagros.
-¿Cómo se convence a un joven que empieza en el atletismo para que siga entrenando a diario después de un escándalo como el de la «operación galgo»?
-Hay que explicarles que para ser deportista de elite tendrá que sacrificar su adolescencia y su juventud, cambiar la diversión por la esclavitud del sacrificio y el entrenamiento; pero también decirle que luego, con el tiempo, las satisfacciones son enormes, y que no es necesario acudir a nada extradeportivo para vivirlas.
-¿Después de siete años retirado de la competición sigue haciendo deporte?
-Sí, pero poco. Ahora entreno a chavales de 15 ó 16 años y juego al fútbol
-¿Sus hábitos de comida también los ha cambiado?
-Eso no. Sigo comiendo prácticamente lo mismo que cuando estaba en activo, de una forma muy sana y equilibrada. Desde que me retiré hasta ahora he cogido algunos kilos, pero no por comer más, sino por quemar menos calorías.
-Ya estamos en Navidad. ¿Qué suelen comer en estas fechas?
-Un poco de todo, pero, aunque yo sea soriano, prefiero el pescado a la carne. Me gusta más.
-¿No es de los partidarios de la comida ultracongelada?
-Prefiero ver lo que compro y luego que se haga en casa. No digo que ese tipo de alimentos no tengan calidad, pero prefiero comprobarla por mí mismo.