Gilito de Parla

La Razón
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En política las casualidades no existen. Y en la madrileña menos. El portavoz/diputado/secretario/senador/profesor Tomás Gómez nos da una envidia insanísima – la otra no existe – al saber que puede cobrar 200.000 euros brutos al año sumando cuatro sueldos. Ahora dice que renuncia a tres. Pero si pretendía aclarar lo que hace es liarlo más. Si los cuatro sueldos son legales ¿por qué se renuncia? Quizá falta valor para explicarlo o es que le han pillao. Si son incompatibles ¿por qué se dice que se renuncia? Quedar bien y no gastar. Si se elige uno de los cuatro sueldos ¿cuál y por qué? ¿se queda con el más alto, el más bajo, la media? Pero sobre todo ¿qué habría pasado si La Razón no echa la cuenta de cuánto suma todo? desgraciadamente ya no lo sabremos. Gómez dice que renuncia después de que se publique. Nunca antes. Y si todo esto no es exactamente así se le parece bastante: anda como un pato, suena como un pato y nada como un pato ¿es un pato? No. Es el Tío Gilito de Parla que para ser el presidente de la gente común se le parece bastante poco al menos en el sueldo.