Zoido se pone al frente de la FEMP y pide una nueva financiación local

El alcalde se suma a Rita Barberá y exige ampliar la liquidación de la PIE de 2008 y 2009 a diez años

Chaves se lava las manos ante los alcaldes
Chaves se lava las manos ante los alcaldes

Sevilla- Juan Ignacio Zoido no se anduvo ayer por las ramas en su primera intervención como presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Tras ser elegido por unanimidad en la Asamblea General, el alcalde fue directo a los principales problemas a los que se enfrenta el municipalismo español en estos momentos: la financiación y la deuda.
«Es el momento de hacer una reforma profunda de las administraciones y también de la Ley de Haciendas Locales, resolviendo de una vez por todas la financiación», aseguró Zoido, quien instó a «articular una nueva Ley Básica del Gobierno y Administración Local». Así, hizo suyas las reivindicaciones del «movimiento de alcaldes», en palabras del vicesecretario de comunicación del PP, Esteban González Pons, que lidera la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, quien envió una carta al Gobierno central en la que exige que la deuda municipal por la Participación en los Ingresos del Estado (PIE) de 2008 y 2009 se pague en diez años.
En este sentido, señaló que «hay que adoptar medidas extraordinarias y transitorias que palien las graves dificultades económicas por las que estamos atravesando las entidades locales, que nos permitan seguir garantizando los servicios básicos». Se trata de un dinero que los ayuntamientos reclaman para, en muchos casos, poder atender necesidades que son competencias de administraciones superiores. Competencias «impropias», según Zoido, que suponen «más del 26% del presupuesto municipal para los ayuntamientos españoles».
Por otro lado, las intenciones del mandato de Zoido se centrarán en dar una nueva visión de la FEMP a los ciudadanos. La intención es hacerla más cercana y convertirla en un mecanismo de resolución de los problemas del día a día de las localidades ante los gobiernos. «Para la mayoría de los españoles somos representantes que miramos desde una sexta planta con cristalera. Desde arriba se ve la calle, pero falta el pulso que te da la cercanía», afirmó. De esta manera, puso de manifiesto que esta organización debe ser «una palanca que mueva a los gobiernos a escuchar y a atender a los municipios. Gobierne quien gobierne».
Con la entrada en la FEMP, presumiblemente Zoido se centrará en la Alcaldía de Sevilla y en la presidencia de este organismo, ya que pese a que aún no se han hecho públicas las listas del PP-A para las próximas elecciones andaluzas, la norma que impulsa el Gobierno de Griñán, que impide compatibilizar el puesto de alcalde con el de parlamentario, le dejará fuera de la Cámara.
Respecto a la organización de la FEMP, como estaba previsto, la vicepresidencia primera recaerá en el alcalde de Vigo, Abel Caballero, y la vicepresidencia segunda, en el presidente de la Diputación de Zamora, Fernando Martínez Maillo. En cuanto al reparto de los puestos, el PSOE cuenta con nueve, el PP con trece y CiU, IU y el PAR, uno, respectivamente.


Arenas quiere que el acuerdo PSOE-PP se traslade a asuntos de Estado
El presidente del PP-A, Javier Arenas, pidió ayer durante la Asamblea General de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) que el acuerdo al que han llegado en su seno PP y PSOE se traslade a nivel nacional. A su juicio, se trata de un «buen ejemplo para otras materias, ya que hay muchos asuntos de Estado que tienen que tratarse entre ambas formaciones». Por su parte, el secretario general del PP-A, Antonio Sanz, lamentó que el PSOE-A no haya tenido el mismo comportamiento con la renovación de los cargos de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), que según los populares debería tener una nueva composición desde las pasadas municipales.


Chaves se lava las manos ante los alcaldes
«El próximo Gobierno que venga tendrá que abordarla». Con estas palabras, el vicepresidente de Política Territorial, Manuel Chaves, daba por zanjado el asunto de la reforma del sistema de financiación de los ayuntamientos. O lo que es lo mismo, con casi 15 puntos de ventaja entre el PP y el PSOE de cara al 20-N, Chaves se lavó las manos y dejó para la «próxima legislatura» el trámite de alcanzar un acuerdo que él no logró en las Cortes durante ésta.