Camps arenga a su Consell a trabajar ya para salir de la crisis

El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, leyó ayer por primera vez la cartilla a sus consellers. Les advirtió de que se enfrentan a un trabajo muy duro, en el que «prácticamente se renuncia a todo» y «uno se consagra a los demás en la enorme y noble tarea de servir al pueblo valenciano».

A la izq., primera reunión del nuevo Consell. A la dcha, Such entrega su cartera a Cabré
A la izq., primera reunión del nuevo Consell. A la dcha, Such entrega su cartera a Cabré

Les recordó que «venís a una situación concreta, a un compromiso determinado y se espera de vosotros, y de mí, que estemos a la altura de la circunstancias». Y por si todavía con estas dos lecciones no había quedado claro el mensaje, les instó a convertirse en «excelentes marineros, que son aquellos que se curten en la tormenta y en la adversidad del mar y de la climatología». La recompensa la obtendrán dentro de cuatro años cuando puedan decir que consiguieron devolver a la Comunitat Valenciana a la situación económica que le corresponde.
En esta tarea deberán pensar y contar con los agentes sociales, pero además, tendrán que trabajar con la mayor de las austeridades posibles sin dejar de ser eficientes. Así, insistió en que este equipo debe ser capaz de aplicar nuevas políticas que permitan mantener la actual sociedad del bienestar y poner en marcha iniciativas que reactiven la actividad empresarial.

El presidente Camps pronunció estas palabras después de que los diez nuevos consellers, sólo tres repiten de la legislatura pasada, jurasen o prometiesen su cargo. Después se celebró la primera reunión del Gobierno. Fue un pleno de toma de contacto y será mañana cuando este nuevo Consell tome las primeras medidas. Diez Conselleries- tres menos que hasta ahora- y también menos secretarías autonómicas. Habrá dieciocho, lo que supone una reducción de tres respeto a las existentes en la actualidad. El organigrama, según aseguró el presidente, se distribuirá de tal manera que permitirá reducir en un 30 por ciento los altos cargos y los intermedios. Por u parte, los consellers salientes no tuvieron más que palabras de elogio para el nuevo Ejecutivo y para Camps. El ex conseller de Ciudadanía, Rafael Blasco, ahora portavoz del PP en Les Corts, aseguró que es un Gobierno «responsable y austero»; el ex conseller de Infraestructuras, Mario Flores, destacó la valía de su sucesora y la ex consellera de Turismo, Belén Juste, dijo que le gustaría tener algún cargo relacionado con este área en Les Corts. Por su parte, la ex consellera de Cultura, Trini Miró y el ex conseller de Educación, afirmaron que es el Consell idóneo para asumir una época complicada.

Carteras y despedidas
Por la tarde se inició el tradicional traspaso de carteras entre aquellos que hasta ahora habían desempeñado el cargo de conseller y los que lo harán durante los próximos años. El primero en iniciar la ronda de intercambios fue Gerardo Camps, quien realizó, tal y como él dijo, un «tritaspaso» de carteras, debido a que ha acumulado «demasiadas competencias» durante los últimos ochos años. Camps, quien mostró su intención de entrar ahora en el Senado y en el Congreso a partir de las próximas elecciones generales, le delegó la responsabilidad en Empleo a José Ciscar, en Economía a Enrique Verdeguer, y en Hacienda a José Manuel Vela, quien hasta ahora ha sido la mano derecha de Camps como secretario autonómico de su Departamento. Vela alabó enormemente al conseller saliente, a quien definió como su «jefe y amigo» y como el «conseller del superávit».

Verdeguer, por su parte, reconoció que es nuevo en estas lides y, en tono jocoso, explicó que no ha podido dormir ni comer en las últimas horas. El nuevo conseller de Educación, Formación y Empleo, José Ciscar, señaló que Gerardo Camps es «una institución» de quien ha aprendido mucho y a quien le espera un «gran futuro político allá donde esté». Mucho más emotivo fue el intercambio de carteras efectuado por el hasta ahora vicepresidente primero y conseller de Industria, Vicente Rambla, a Paula Sánchez de León, como nueva vicepresidenta, y a Verdeguer como responsable de Industria.

Rambla, visiblemente emocionado, agradeció al presidente Camps la confianza depositada en su persona durante los últimos doce años y se mostró orgulloso de haber podido vivir desde la Generalitat el periodo más importante para la Comunitat. Sánchez de León, en un emotivo discurso, aseguró que sentía una enorme tristeza por perder a un compañero de Consell como Vicente Rambla, de quien destacó su enorme calidad humana y profesional. Verdeguer, de igual manera, explicó que el único problema de asumir la responsabilidad en Industria, es sustituir a Rambla. Por último, el nuevo conseller de Justicia y Bienestar Social, Jorge Cabré, prometió trabajar y actuar sin quejas para solucionar con «sensatez y responsabilidad» los problemas existentes en sus áreas, así como «defender al débil, al que necesita ayuda».

Los consellers que dijeron: «No, gracias»
Los ecos de decepción sonaban todavía ayer en el Palau. Aunque ninguno de los siete consellers quiso reconocerlo, muchos seguían sin asimilarlo. Desvelado y analizado el qué, corría como la pólvora el relato del cómo sucedió. Se asegura que Camps le ofreció a Rambla la Conselleria de Educación, Formación y Empleo, y que éste la rechazó. El hasta ahora vicepresidente primero y conseller de Industria quería Economía y si no, nada. Algo parecido ocurrió con Manuel Cervera. Camps le propuso para repetir en Sanidad, pero éste no aceptó ocupar el mismo Departamento. Gracias a este cambalache algunos han conseguido salvar su puesto en el Consell. Hay quien afirma que el presidente realizó estas propuestas porque sabía que tenía uno garantizado. Misterios de Palacio.

Los amores y odios que despierta el nuevo Consell
Las reacciones a la formación del nuevo Gobierno de Francisco Camps fueron muchas y muy variadas. Dentro de la clase empresarial de la Comunitat Valenciana, la mayoría de los representantes coincidieron en valorar muy positivamente el cambio de perfil de los consellers con responsabilidades económicas ya que, en palabras del presidente de la Cámara de Comercio de Valencia, José Vicente Morata, ante nuevos tiempos es necesario incorporar nuevas caras. Morata calificó de «muy positivos» para la situación económica que vive la Comunitat los perfiles de los recién llegados. Afirmó que son personas que tienen «un conocimiento real» de las industrias y las empresas valencianas y de las necesidades de internacionalización. Por otro lado, el presidente de la patronal autonómica Cierval, Rafael Ferrando, manifestó que espera que el nuevo Consell afronte «con dedicación, trabajo y tiempo» la situación económica de la Comunitat y los consellers se pongan a trabajar «cuanto antes».

El presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), Vicente Boluda, elogió al nuevo conseller de Economía, Industria y Comercio, Enrique Verdeguer, de quien dijo es «un gran profesional», y al de Hacienda, José Manuel Vela, por ser «muy trabajador y responsable». Por su parte, el presidente de la patronal valenciana CEV y candidato a la presidencia de la patronal autonómica, José Vicente González, destacó que los consellers cuyas competencias estén relacionadas con la economía tendrán que hacer un «esfuerzo extra» porque «no tenemos tiempo para hacer muchas cosas». Para González, los nuevos responsables van a tener una dificultad añadida por la falta de tiempo. Por lo que respecta a la oposición, el diputado socialista Josep Moreno aseguró que, con el nombramiento de Lola Johnson como consellera de Turismo, Cultura y Deporte, Camps, «recupera el Ministerio de Información y Turismo que Franco creó para Fraga». Por su parte, la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Ana Botella, señaló que espera que con el nuevo Consell se pueda sentar una «excelente colaboración en lo importante, la calidad de vida de los valencianos, que ha sido todo el compromiso» del Gobierno central.