Fernández Díaz propone invertir en educación contra la violencia urbana

BARCELONA- Los chicos de «Soñadores», la película de Bernardo Bertolucci que evoca el mayo del 68 en París, acaban enfrentándose con la policía en una protesta violenta, cuyas imágenes recuerdan a la jornada de huelga general que vivió Barcelona el pasado 29 de marzo. Los protagonistas de la película, dos hermanos franceses y un adolescente americano, degustan la política, el amor libre y la violencia urbana con la condescencia de sus padres.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, evocó ayer el mayo del 68 para censurar que los revolucionarios de entonces equipararan el rol de padres e hijos; de alumnos y profesores; de ciudadanos y agentes del orden, y alimentaran la transgresión. Unas actitudes, que a su entender, todavía perviven y alimentan diferentes formas de violencia urbana, que van desde pintar grafitis en lugares prohibidos, provocar indencios forestales, destrozar mobiliario urbano o sumarse a la campaña del «#novullpagar» los peajes.

En una conferencia-coloquio en el marco del foro Barcelona Tribuna, Fernández Díaz apostó por invertir en educación para crear una nueva cultura del civismo para atacar las raíces de la violencia urbana.

El ministro advirtió de que la máxima expresión de la violencia urbana es la «kale borroka», que se manifiesta a través de «los antisistema, las bandas juveniles y los aficionados radicales» y adopta formas que van desde pintar grafitis, «okupar» inmuebles o destrozar mobiliario urbano. Pero también señaló que provocar incendios forestales; fumar en lugares prohibidos; profanar símbolos religiosos; quemar símbolos políticos, e incluso, participar en campañas de boicot a los peajes son otras variantes de incivismo y «cultura de la transgresión».

A la plataforma #novullpagar, la ideóloga de la campaña contra los peajes, le irritó la comparación y respondió que «violencia es cobrar peajes abusivos».

«El incivismo lo acabamos pagando todos», lamentó el ministro, ya sea literal o metafóricamente. Para limpiar grafitis, el Ayuntamiento de Barcelona pagará en los próximos dos años 8 millones de euros, y para reparar los daños en el mobiliario urbano de la protesta del 29-M, 568.000 euros, mientras que la concesionaria Abertis cifra en 180.000 la campaña antipeajes.

Reforma del Código Penal
Además de invertir en educación para inculcar valores transversales como el respeto a las normas, las leyes y la autoridad, Fernández Díaz aboga por endurecer el sistema de penas y revisar la política penitenciaria para frenar a los violentos e incívicos. La reforma del Código Penal para luchar contra la multirreincidencia y para castigar con más dureza la desobediencia o resistencia a la autoridad es un compromiso electoral del PP, hablado y pactado con el conseller del Interior, Felip Puig, que compartió almuerzo con el ministro en la mesa presidencial junto a la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, la delegada del Gobierno, Llanos de Luna y los empresarios José Manuel Lara, presidente del Grupo Planeta, y Javier Godó.

 

Oficiales contra la multirreincidencia
El Gobierno del PP está tirando adelante la reforma número 28 del Código Penal de 1995 para combatir la multirreincidencia y la desobedencia civil. El ministro del Interior avanzó ayer que enviará a «oficiales enlace» a los más de 400 decanatos judiciales españoles para que tengan acceso a las sentencias por hurto, con el objetivo de combatir a los reincidentes y suplir el vacío de un registro de faltas. Mañana se firmará un acuerdo con el Ministerio de Justicia y con el Consejo General del Poder Judicial para ponerlo en marcha. En Cataluña, se coordinarán con los Mossos d'Esquadra.