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Probióticos que «curan» la alergia a la leche

El 58 por ciento de los bebés que tomaron una fórmula con probiótico Lactobacillus Rhamnosus LGG adquirió la tolerancia a la leche de vaca en seis meses, según un estudio. Los síntomas de cólicos asociados a la alergia se atenuaron a las 48 horas en el 90 por ciento de los casos 

La alergia a la leche de vaca constituye, en la actualidad, la tercera causa de alergia alimentaria en la infancia y cada vez persiste más en edades avanzadas. Ahora, y gracias a las nuevas leches infantiles, este problema podría tener los días contados. Al menos, así lo pone de manifiesto un estudio en el que los bebés con alergia a la proteína de la leche de vaca superaron, durante el primer año, su alergia de forma más rápida después de alimentarse con una fórmula con probiótico Lactobacillus Rhamnosus LGG, en comparación con aquellos a los que se les dio una fórmula sin probiótico.
Los resultados, que se presentaron durante el Congreso de la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica celebrado esta semana en Ginebra (Suiza), aparecen publicados en la revista «Journal of Allergy and Clinical Immunology». En concreto, el 59 por ciento de los bebés alimentados con probiótico Lactobacillus Rhamnosus LGG adquirió la tolerancia en un plazo de seis meses desde el comienzo de la toma, y el 81 por ciento lo logró en doce meses. Sin embargo, sólo el 21 por ciento de los bebés que recibió la leche sin LGG añadido adquirió la tolerancia a los seis meses y el 54 por ciento a los doce.
Roberto Berni Canani, del departamentod de Pediatría de la Universidad Federico II de Nápoles, en Italia y uno de los autores del estudio, explica que «Lactobacillus Rhamnosus LGG es el único probiótico que posee el mayor número de evidencias sobre los posibles efectos de los trastornos alérgicos en pediatría». Los bebés con alergia a la proteína de la leche de vaca, el sistema inmune identifica a esa proteína como algo peligroso. Para superarlo, debe reconocerlo como algo inofensivo. De esta forma, las fórmulas hidrolizadas como Nutramigen LGG y Nutramigen actúan exponiendo a los bebés a las proteínas de la leche de vaca que han sido fragmentadas en partes más pequeñas para una digestión más sencilla, lo que permite al sistema inmune ir, poco a poco, desarrollando la tolerancia.

Más rápido
«Hemos demostrado que una fórmula hidrolizada que contiene Lactobacillus Rhamnosus LGG es capaz de acelerar de manera significativa el desarrollo de la adquisición de la tolerancia en los bebés afectados por la alergia a la leche de vaca», matiza Berni. Los efectos beneficiosos de incluir este producto se traducen, según el investigador, «en la modulación de la composición de la microflora intestinal y un efecto directo sobre la estructura de la mucosa intestinal». Al ser la primera protección contra alergenos alimentarios, se inhibe la acción de las bacterias nocivas mejorando las defensas naturales del cuerpo. «Esta investigación abre una nueva vía no sólo para curar los síntomas, sino para acelerar la adquisión a la tolerancia», sostiene Berni.
Asimismo, estudios previos han demostrado que este producto con probióticos actúa de forma rápida en bebés con alergias a la leche de vaca. En otra investigación, los síntomas después de su toma se atenuaron en el plazo de 48 horas en el 90 por ciento de los bebés con cólicos asociados con la alergia.
 

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