Historia

Díez del Corral de su puño y letra

Resumir una trayectoria como la de Luis Díez del Corral (1911-1998) no es sencillo. Puede decirse que fue catedrático de Ciencias Políticas y que destacó como especialista en Montesquieu, Velázquez y Toqueville.

Díez del Corral, de su puño y letra
Díez del Corral, de su puño y letra

O que fue un gran ensayista que contribuyó a entender mejor los sistemas políticos europeos a través de una larga lista de obras, como «El rapto de Europa» (1955) o «El pensamiento político europeo y la monarquía de España» (1983). Premio Nacional de Literatura en 1954 y Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 1988, fue además académico de Bellas Artes y de la Historia y presidente de la de Ciencias Morales y Políticas. Su legado, que hoy llegará a la Universidad CEU San Pablo cedido por sus familiares, revela que sus intereses fueron igual de amplios: se trata de 24.000 volúmenes, libros de estudio principalmente, y unos 300 archivadores con documentos manuscritos, sobre todo correspondencia con destacados intelectuales. Se escribió con su maestro, Ortega y Gasset, con Laín Entralgo, Salvador de Madariaga, Marañón, Agesta, Gironella, Pedro Arrupe y otros muchos autores españoles.

Pero también con importantes voces europeas, desde los historiadores franceses Braudel y Bataillón a los hispanistas británicos Raymond Carr y John Elliot. «El archivo es de un volumen que nos ha sorprendido a nosotros mismos. Está perfectamente organizado y abarca toda su vida», explicó a LA RAZÓN su hija, Rosario Díez del Corral. Tanto, que el CEU sólo mostrará una parte en una sala especial de su biblioteca de Argüelles, que se transformará, según explica el profesor Eduardo Noya, responsable de la llegada del legado a la universidad, en un seminario dedicado al estudio de la figura de Díez del Corral. Aun así, supondrá la primera oportunidad para los estudiosos de profundizar en la vida y obra de un sabio en cuyo pensamiento, afirma su hija, domina «la idea de Europa». Y añade: «Destacaría su curiosidad intelectual hacia todo».

Respetado por Mishima
Viajero incansable, Díez del Corral visitó India, Camboya y parte de Suramérica –en Puerto Rico trató a Juan Ramón Jiménez–, aunque llama la atención su vínculo con Japón a través de cuatro viajes en los que conoció a Yukio Mishima, con quien también se carteó. «Mantuvo bastante relación con Mishima, quien le tenía respeto. Mi padre, por su parte, sentía fascinación por Oriente, algo que plasmó después en un libro de viajes», cuenta su hija, Rosario Díez del Corral.