Pocoyó: vida más allá de la pantalla

No sólo triunfan dentro de la pantalla sino que son un verdadero fenómeno fuera de ella. Los personajes de dibujos animados cobran vida para transformarse en los productos más variados: tiritas, cepillos de dientes, altavoces, webcams…y con ello potenciar su imagen, y llenar las arcas de sus creadores.

Pocoyó: vida más allá de la pantalla
Pocoyó: vida más allá de la pantalla

Es el caso de Pocoyó, que ha conseguido expandir sus productos de merchandising en países tan variados como China, Malasia, Islas Filipinas e Indonesia. Esta operación ha sido posible gracias a un acuerdo al que ha llegado Zinkia, productora de la serie, con compañías locales que se han convertido en licenciatarias de la marca. El negocio tiene un riesgo mínimo porque según explica Fernando Barrenechea, director de marketing internacional de Zinkia, la creadora del muñeco, «los países ven los productos y piden la licencia de los que saben que pueden funcionar en sus mercados». Así, el producto de mayor éxito suelen ser los libros, los DVD y los juguetes, tanto el tradicional peluche como el educativo. «Al ser un personaje que transmite valores universales funciona en cualquier territorio, no sólo en el occidental. Los licenciatarios traducen los contenidos y los adaptan al idioma pero no se modifica la esencia del personaje», aclara Barrenechea.

Escucha activa del consumidor
Estos últimos mercados se unen a los 120 países que comercializan los productos del pequeño muñeco azul y sus amigos. El merchandising textil es el que más adeptos encuentra en Latinoamérica, así como los productos que se utilizan para las fiestas infantiles. Aunque echando un vistazo a la tienda virtual de mundopocoyó.es se puede comprobar que productos como los pendientes, colgantes y pulseras son los que antes se han agotado.
Barrenechea insiste en señalar que para crear nuevas incorporaciones a su catálogo es muy importante «iniciar una escucha activa con el consumidor. La serie ya no sólo gusta al público preescolar al que va dirigido, sino que se ha convertido en un clásico que interesa a otros grupos de edad». Entre ellos se encuentran los adolescentes, que a través de las redes sociales demuestran ser los fans más entregados de estos dibujos y los que más potencial tienen para los empresarios. «Nos han pedido contenidos específicos para Twitter y no paramos de recibir fotos que cuelgan el Facebook con disfraces hechos a mano, tartas y todo tipo de recreaciones de Pocoyó». En el mercado asiático y latinoamericano el «target» de los consumidores de estas creaciones se sitúa entre los 14 y los 22 años. Por eso, desde Zinkia quieren cuidar a estos potenciales clientes y aseguran que «es un mercado por explorar. Intentaremos mantener la identidad del producto pero adaptar los diseños a la edad de los seguidores que nos los solicitan».
Lo contrario ocurre con el mercado adulto. «No creamos para este sector. Simplemente funcionan», asegura Barrenechea, que señala que muchas de esas fotos de las que hablaba antes son «de despedidas de soltero que eligen la imagen del muñeco para disfrazarse». Seguramente se inspirarán en «Pocoyize», la primera apuesta de Zinkia en esta línea que se presentó en diciembre de 2009 y que, a través de pocoyize.com y App Store, permite crear una imagen de nosotros mismos con la estética de Pocoyó. Desde su lanzamiento, son ya más de doce millones de personas las que han usado esta aplicación desde las redes sociales y el iPhone.

Móviles, tabletas y ordenadores, todos pendientes de Pocoyó
Fernando Barrenechea asegura que sus próximas líneas de actuación están enfocadas a las nuevas tecnologías. «Respondemos a las peticiones de los padres, que demandan aplicaciones en los teléfonos móviles y que se pueda descargar la serie en sus smartphones para que los niños disfruten de ella en cualquier momento». Así, Zinkia ha desarrollado «Pocoyó Gamebox» para iPad, con cinco mini juegos en los que Pocoyó y sus amigos son protagonistas. Esta iniciativa se suma a propuestas similares que ya estaban en el mercado como «Pocoyó TV» para Apple Store, Android y Ovi, que junto con «Colorea con Pocoyó» han superado las 250.000 descargas, según datos de la empresa.