Música

Bisbal otro español por el mundo

El cantante llenó ayer el aforo del mítico Royal Albert Hall de Londres

Bisbal, otro español  por el mundo
Bisbal, otro español por el mundo

Primero fue el «Hey» de Julio Iglesias, más tarde los gallitos de su hijo Enrique y ayer, fue el turno del tercer español que pisa el mítico Royal Albert Hall de Londres, David Bisbal. El almeriense trasladó a la ciudad del Támesis sus versiones en acústico que tan buenas críticas cosechó en el Real y una vez más consiguió reunir a sus fans que no dudaron en viajar desde diferentes puntos del planeta para verle y que se amontonaban a las puertas del recinto con la inocente ilusión de que el artista saliera a saludarles. «Estoy muy nervioso», comentó durante los ensayos a la Prensa horas antes de su puesta de largo.

A ritmo de guitarra española
 Y a las 19:40, el auditorio del Albert Hall enloqueció cuando a ritmo de una guitarra española Bisbal hizo su aparición estelar cantando a su Almería natal. Pero no piensen que el ex triunfito se dirigió al publico con un «olé» o un «Buenas noches Londres» sino que se atrevió con un «spanglish» que ha mejorado con el paso de los años (quién puede olvidar aquellas irrepetibles clases de inglés en OT). Era su noche y cumplió su gran sueño, porque este concierto se engloba dentro de la iniciativa de Dewar's White Label «Si crees en algo, hazlo» y gracias la cual ayer pisó tierras inglesas. Nadie pensó en Elena Tablada cuando Bisbal entonaba ese «te quiero mucho, mucho, mucho» del tema «Te quiero dijiste», y todas la miradas intentaban localizar a su nueva novia, Raquel Jiménez, cuya asistencia nadie confirmó. A pesar de que inicialmente se trataba de un concierto tranquilo, ausente de piruetas y patadas made in Bisbal, las asistentes no se resistieron a bailar, al ritmo de «Lloraré las penas» y «Silencio» que incluso consiguieron que los «british» dieran palmas como si de un tablao flamenco se tratara. Y aunque muchos pensaran que por momentos aquello parecía la grabación de uno de los programas de «La voz», ya que hizo duetos con Malú y Rosario, que nadie se equivoque, porque faltaba la estrella del show, Melendi. Bisbal realizó una buena actuación vocal y artística (con bastantes nervios al inicio, que todo hay que decirlo), a diferencia de sus intervenciones en el programa de Telecinco, tras el cual las críticas le dejaron K.O. en Twitter. Por supuesto, no faltó una un mención a su amigo Alejandro Sanz, su «Ave María», «Mi princesa», una versión de «Adoro», que cantó junto a Pastora Soler (lo mejor de la noche) y «Aquí estoy yo», mano a mano con Luis Fonsi. Y tras triunfar en Londres –llenó las 8.000 localidades del Albert Hall–, Bisbal pone rumbo a las Américas.

En octubre y noviembre visitará Nueva York, Toronto, Los Ángeles y Montreal, entre otras ciudades. Que no deshagan las maletas sus fans porque les espera un «road trip» en toda regla y sin mirar atrás, como diría Bisbal. Eso sí, tras finalizar la gira, el cantante se tomará un año de descanso, según anuncio ayer en Twitter.

Un patio de butacas bizarro
Como si del paseo de la fama se tratara, el presentador Jesús Vázquez (junto a estas líneas, arriba) se hacía fotos en el patio de butacas mientras Boris Izaguirre evitaba que se le notaran los bostezos que le causaban algunos de los temas mas lentos de Bisbal. Y eso que el concierto del artista almeriense comenzó a una hora más que prudente –las 19:40 horas–. Tampoco quisieron perderse esta ocasión única en la capital británica la ex gimnasta olímpica Almudena Cid (abajo) y la ex Miss España Lorena Bernal, que a diferencia de Boris, lo dieron todo a ritmos de bulería.