La última llamada de Telefónica a PT

El día 30 es la Junta de accionistas de PT, pero pasado mañana casi todas las cartas ya estarán boca arriba.

Si Alierta acude al arbitraje en Holanda, los accionistas de Portugal Telecom perderán rentabilidad. Imagen de archivo
Si Alierta acude al arbitraje en Holanda, los accionistas de Portugal Telecom perderán rentabilidad. Imagen de archivo

A Portugal Telecom se le acaban los argumentos para seguir negando la realidad y aceptar una evidencia en la que coinciden casi por unanimidad los analistas internacionales. En la oscarizada película «Gladiator», antes de la primera batalla contra el último reducto germano, «Quinto» se lamenta ante «Máximo»: «Hay que saber cuándo se es conquistado», a lo que el hispano responde con un «¿tú lo sabrías, y yo?». Legítimo es el empeño de los portugueses por mantener un activo estratégico y de futuro como es la operadora móvil Vivo en Brasil, pero el libre mercado y el interés de sus accionistas (más del 60% del capital de PT están fuera de Portugal) trasciende en este caso el patriotismo ibérico.La multinacional Telefónica ha hecho, según los analistas y bancos de inversión, una «generosa» oferta de 6.500 millones de euros por el 50% que PT posee de Brasilcel, sociedad que a su vez controla Vivo, y ha descartado ir por las malas con una OPA hostil contra los portugueses, o retener los dividendos de la sociedad, tan necesarios para el sostenimiento financiero de la compañía lusa. Decía ayer en una entrevista a El País el presidente de PT, Zeinal Bava, que Vivo no está en venta, pero luego precisó que 6.500 millones son «poco».Sin embargo, la operadora española no está dispuesta, a día de hoy, a aumentar de nuevo la oferta. Pero sí contempla en cambio plantear la disolución de Brasilcel y acudir a un arbitraje en la Cámara de Comercio de La Haya, que tardaría hasta ocho meses en resolverse y supondría un varapalo económico para los accionistas de PT, que dejarían de percibir la prima que cobrarán con la operación de compra de Telefónica.Tras el revés de la multinacional española en Brasil con la fallida OPA sobre la operadora GVT, en la que salió vencedora la francesa Vivendi, Zeinal Bava es consciente de la importancia de Vivo para el futuro de la compañía que preside César Alierta, ya que pretende unificar el negocio de telefonía fija (Telesp) con el de móvil (Vivo), lo que le permitiría sinergias de varios miles de millones de euros.PT, mientras llega la Junta del día 30 en la que se votará la oferta de Telefónica, intenta no quedarse fuera del mercado brasileño y negocia su entrada en el operador Oi. Sin embargo, el propio presidente Lula se pronunció ayer a favor de la brasileña frente a la portuguesa, lo que supone un problema añadido para Bava.Como decía esta semana el «Financial Times», «los portugueses han jugado su baza de manera brillante; ahora toca hacer caja».¿Qué podría hacer Portugal Telecom si acepta la oferta?Reducir su nivel de deuda.Reducir el déficit de su sistema de pensiones.Mejorar la remuneración al accionista.Invertir en fibra óptica.Consolidar su posición en el mercado portugués de las telecomunicaciones.Hacerse un hueco en el proceso de consolidación del mercado de las telecomunicaciones europeo. Reinvertir en activos de crecimiento.250 millones: coste de los liberados En la actualidad hay en torno a 290.000 representantes sindicales en empresas privadas que figuran en el censo oficial, lo que se traduce en una media de más de 60 millones de horas para actividad sindical. Los liberados en las empresas ascienden a 4.127. Según cálculos de los empresarios, si se estima un coste laboral medio de 50.000 euros anuales, el coste anual salarial de los liberados asciende a más de 250 millones de euros. Y eso sólo en el sector privado.