El espíritu olímpico vuelve a Barcelona

La antorcha recorre las calles de la ciudad en conmemoración del XX aniversario de los Juegos

BARCELONA- La llama olímpica volvió ayer a recorrer las calles de la Ciudad Condal en conmemoración del 20 aniversario de Barcelona'92. El ex alcalde, Pasqual Maragall, encendió la antorcha olímpica en el Ayuntamiento junto al alcalde de la ciudad, Xavier Trias, que animó a la ciudadanía a recuperar el espíritu olímpico para superar la crisis.

El ex jugador de baloncesto Epi dio el pistoletazo de salida a las 18.00 horas del recorrido del fuego olímpico que pasó por las manos de otros deportistas como el exjugador de balonmano Enric Masip, el regatista Josep Maria Van der Ploeg o la nadadora Gemma Mengual. Emocionada, Mengual recordó como en 1992 hizo de voluntaria de unos Juegos que encendieron su ilusión para ser un día deportista olímpica.

Bajo la mirada de nostálgicos barceloneses y asombrados turistas, la llama recorrió las calles de la capital catalana como Las Ramblas, plaza Cataluña, ronda Universitat, la avenida Rius i Taulet o la avenida del Estadi.

Siempre Olímpicos
Flanqueados por voluntarios y bajo el lema «Siempre olímpicos», entre los 38 relevistas se encontraban también campeones paralímpicos como Mariona Hellín o Rosalía Lázaro y periodistas deportivos. También participó gente anónima, como Miguel López López en representación de todos los voluntarios que en los Juegos dieron ejemplo de civismo e implicación ciudadana.

Pasadas las 19.30 horas, la antorcha, que no era la original sino la diseñada con material reciclable por un joven estudiante, Marc Rocas, llegó entre efusivos aplausos al MuseuoOlímpico de la mano del gimnasta, tres veces medallista olímpico, Gervasio Deferr. Personalidades como el ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, y el alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, fueron al acto.

Para rememorar el XX aniversario de los Juegos, el alcalde de Barcelona, acompañado por el presidente de la Unión de Federaciones deportivas de Cataluña, David Moner, descubrió la estatua conmemorativa, obra de la artista Rosa Serra. Dos metros y medio de alto y 1.350 kilos de metal recuerdan el arco que hace dos décadas encendió la llama en el Estadio Olímpico para inaugurar el evento, que marcó un antes y un después a la ciudad y en el olimpismo.

«Hemos de recuperar aquella moral colectiva, ponernos en servicio de los demás y ser capaces de volver a encender esta llama para garantizar un futuro», animó el alcalde Trias en el emotivo homenaje de esta fecha histórica. «Veinte años después de las Olimpiadas Barcelona'92, nos encontramos con nuevos retos, por ello hemos de seguir apostando por grandes eventos que proyecten Barcelona al mundo como lo hicieron los Juegos», dijo el alcalde, que recordó a Juan Antonio Samaranch como figura clave.

«Con los Juegos, Barcelona hizo realidad un gran sueño pero también supo transformarse urbanística, económica y socialmente, sin perder su alma y su identidad, dando una lección a todo el mundo», recordó el alcalde que consideró que «ciudades como Pequín, Londres o Río de Janeiro han buscado el ejemplo de Barcelona».