La refriega política deja la comisión del caso del hotel sin conclusiones

Carnes emplaza a los grupos a aparcar la crítica política e intentar cerrar unas conclusiones antes del viernes.

PP y CiU exigen la dimisión de Bragado, imputado en el caso, pero el bipartito defiende su honorabilidad
PP y CiU exigen la dimisión de Bragado, imputado en el caso, pero el bipartito defiende su honorabilidad

Barcelona- La tensión de la precampaña electoral cruzó ayer la plaza Sant Jaume, de la Generalitat al Ayuntamiento de Barcelona, para inmiscuirse en la comisión de investigación del Consistorio sobre la tramitación urbanística del hotel del Palau de la Música. La comisión debía cerrar ayer, los grupos municipales tan sólo tenían que acordar un dictamen para votarlo en el pleno de este viernes, día en que se cumple la fecha límite que se han dado para alcanzar un pacto. Pero no hubo manera de acercar posturas, y la sesión se convirtió en el escenario de una pelea de gallos.

Diferencias ¿irreconciliables?
CiU, PP y también ERC se negaron a votar la resolución que esbozó el bipartito y cada grupo acabó presentando sus propias conclusiones. PP y CiU coincidieron a la hora de exigir la dimisión del cuarto teniente de alcalde, Ramon García-Bragado, el máximo responsable del área de urbanismo durante la tramitación del hotel, imputado judicialmente. Es más, instaron al alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, a cesar a García-Bragado si éste no dimite. El PP también pide la dimisión del director de Servicios Jurídicos, Enric Lambies, que en su comparecencia admitió que, desde febrero de 2008, tenía constancia de que el titular de la finca donde se iba a proyectar el hotel era un privado, Olivia Hotels, y no la Fundació Orfeó Català-Palau de la Música.
Joan Puigdollers, en nombre de CiU, y Àngels Esteller, desde el PP, pidieron la dimisión de García-Bragado porque entienden que trazó una «hoja de ruta» al firmar dos convenios que no fueron expuestos públicamente y que predeterminan todo el proceso. Se trata de los convenios que firmaron la Generalitat, el Palau y el Consistorio para permutar los usos urbanísticos entre una finca de la Generalitat y la finca donde se debía construir el hotel.
Además, denuncian que, a lo largo de todo el proceso, «se escondió deliberadamente la transmisión de la propiedad a Olivia Hotels». CiU y PP incidieron en que el cambio de propiedad condicionaba la posición de los grupos municipales. Cabe recordar que todos respaldaron el proceso, a excepción de ERC, alegando que tenía «un interés público», algo que siguen defendiendo.
De hecho, ERC puso como condición «sine qua non» para acordar un dictamen que se admita que la operación no era de interés público y que hubo errores en al tramitación. Por ahora, PSC e ICV sólo admiten que hubo un exceso de confianza en los gestores del Palau y defienden la honorabilidad de García-Bragado y el resto cargos municipales imputados.
El presidente de la comisión, Jordi William Carnes, tras reprochar a los grupos municipales que «más allá de tirarse los platos por la cabeza, deberían se capaces de acordar unas conclusiones», les emplazó a reunirse para acabar el trabajo que han empezado.


Confusión municipal
CiU denunció que la comisión de investigación ha puesto de manifiesto falló la comunicación entre el distrito de Ciutat Vella y Urbanismo, lo que llevó al Ayuntamiento de Barcelona cometer errores.
- 28 de febrero de 2007. El Ayuntamieno de Barcelona tiene constancia por primera vez de la intervención de Olivia Hoteles en las fincas donde se debía proyectar el hotel del Palau.
- 14 de mayo de 2007. Primer informe municipal donde se reconoce la vinculación de Olivia Hoteles en la operación.
- 16 de julio de 2007. Liquidación del IBI por aprt de Olivia Hotels.
- 16 de febrero de 2008. Según Enric Lambies, el Ayuntamiento tiene conocimiento del cambio de propiedad.
- Sin embargo, hasta julio de 2009, Ramon García-Bragado no tiene noticias del cambio de titular.