Dinamarca gira a la izquierda

Tras una década en la oposición, la izquierda danesa logró una apretada victoria en las elecciones anticipadas celebradas ayer. El electorado ha castigado en las urnas al Gobierno liberal conservador por la crisis económica y la subida del paro, que alcanza al 6,1% de la población activa, el doble que en 2009.

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A falta de contabilizar los cuatro diputados de Groenlandia e islas Feroe, el «Bloque Rojo», encabezado por el Partido Socialdemócrata, obtiene el 50,7% de los votos y 89 de los 179 escaños del Folketing (Parlamento). El apoyo anunciado de tres de los cuatro diputados de los territorios autónomos garantizará a la izquierda la mayoría absoluta (90 asientos). En cambio, el «Bloque Azul» del primer ministro, Lars Lokke Rasmussen, suma el 49,7% y 86 escaños.
El propio líder liberal reconocía anoche su derrota y anunciaba que hoy presentará su dimisión. «A las once de la mañana entregaré la dimisión del Gobierno a la reina», declaró Rasmussen a la televisión pública. «Ya no hay razón para su permanencia».

Mientras, el ultraderechista Partido del Pueblo Danés (DF), el socio parlamentario del Gobierno durante la última década, mantiene su posición de tercera fuerza política, pero pierde tres diputados con respecto a las elecciones de 2007. De hecho, el DF se vio desplazado en una campaña electoral en la que la economía relegó a su principal caballo de batalla, la inmigración, a un segundo plano. Su influencia política durante la última década propicio el endurecimiento de las políticas de inmigración de Dinamarca. La repercusión en el electorado de la matanza cometida en Noruega por Anders Breivik, un extremista que militó en la extrema derecha, también ha podido influir en la caída de la derecha xenófoba.

La gran triunfadora de la jornada electoral fue sin duda la líder socialdemócrata, Helle Thorning-Schmidt, que se convertirá en la primera mujer en encabezar un Gobierno en Dinamarca. De hecho, el país nórdico tendrá al frente a dos mujeres: Horning-Schmidt y la reina Margarita II.
Antes sus seguidores, la ganadorá aseguró que su partido «ha hecho historia». «Han sido tiempos duros, pero hemos luchado», dijo Thorning-Schmidt, quien recordó que Dinamarca tiene ahora una «nueva mayoría» de centro izquierda.

Con todo, la líder socialdemócrata celebra una victoria agridulce. Su partido cosechó el peor resultado del último siglo y fue superado por los liberales. La subida de dos de sus socios electorales, los liberales radicales (9,4%) y los «rojiverdes» (6,6%) han compensado, sin embargo, el retroceso de los socialdemócratas (25%) y de su principal aliado, el Partido Socialista Popular (9,2%).

El «Bloque Rojo» venció en las urnas con la promesa de reformar el Estado de Bienestar sin practicar los dolorosos recortes que propugnaba el centro derecha. Para lograrlo, planean subir los impuestos a los ricos y a las pensiones más altas. Para mejorar las productividad, Thorning-Schmidt quiere aumentar la jornada laboral una hora a la semana.