Díez Usabiaga cree que el juicio por el caso Bateragune pretende «sabotear» el futuro «de paz»

El ex secretario general de LAB, Rafa Díez Usabiaga, ha afirmado que el juicio por el caso 'Bateragune' es, en el momento político actual, "un intento de poner obstáculos para que descarrile el tren de la esperanza que está anidando en la sociedad vasca"y una pretensión de "sabotear la agenda que agentes políticos, sociales y sindicatos quieren compartir para lograr un futuro de paz y soluciones democráticas".

Díez Usabiaga ha participado este lunes en un acto desarrollado en San Sebastián para anunciar la celebración el 2 de julio, a las 17.30 horas desde el túnel del Antiguo en la capital guipuzcoana, de una manifestación contra este juicio oral, bajo el lema 'Epaiketa politorik ez, aterabideak aurrera' ("Juicios políticos no. Adelante las soluciones"). El grupo convocante está formado por políticos, profesores o representantes de colectivos sociales.

El ex secretario general de LAB, que está procesado junto a Arnaldo Otegi, entre otros, por tratar de recomponer la cúpula de Batasuna, se encuentra desde abril de 2010 en libertad bajo fianza de 30.000 euros. Rafa Díez fue puesto en libertad por orden del juez Baltasar Garzón para que pudiera cuidar a su madre.

En el acto de este lunes, el procesado ha afirmado que se trata de un nuevo juicio "político, sustentado en leyes especiales, convertidas en un interminable chicle jurídico que, con el argumento de la lucha contra ETA, pretende condicionar a un proyecto político independentista y mantener la vulneración masiva de derechos básicos de los ciudadanos".
Díez Usabiaga ha señalado que la "apertura unilateral"por parte de la izquierda abertzale de un proceso democrático y su compromiso "por las vías políticas y democráticas"han marcado "una nueva fase política en este país para avanzar a un contexto de paz y soluciones definitivas".

"Ahora resulta que esta ponencia, que este cambio de estrategia, es la que al parecer y, en contra de todas las lógicas, la que va a ser juzgada en Madrid a partir del día 27", ha aseverado.

En su opinión, la acusación de que la vinculación de 'Bateragune' con una estructura al servicio de la estrategia político-militar de ETA, "no es más que la construcción artificial de imputaciones desde hipótesis exclusivamente policiales y una pantalla mediático jurídica para otros objetivos". Según ha dicho, "lo que subyacía en el fondo era el objetivo de cortocircuitar una apuesta política que pretendía romper el bloqueo y la espiral de confrontación y sufrimiento".

El ex dirigente de LAB ha considerado que, "quien realmente va a ser juzgado"la próxima semana, va a ser "el propio sistema político"por su "incapacidad de poder abordar con su propia responsabilidad una nueva fase política en este país, de poder dejar atrás etapas de confrontación en una dimensiones que tanto dolor y sufrimiento han generado, y de asumir al independentismo vasco por vías políticas y democráticas y poder abordar el desarrollo de todos los proyectos en igualdad de oportunidades sin hipoteca ni límite alguno".

Tras remarcar que la decisión adoptada por la izquierda abertzale está evidenciando que "algunos necesitan el conflicto porque no tienen oferta política para responder a las demandas mayoritarias que se dan en la sociedad vasca", ha insistido en que su apuesta política es "irreversible"porque "no hay marcha atrás para llevar a Euskal Herria a un escenario de paz, por encima de provocaciones e interferencias".

Además, ha realizado un llamamiento al Estado "a que sume para este nuevo futuro y a que aporte nuevas terapias a los nuevos tiempos". "Todos tenemos que dar más pasos, mirar hacia atrás y hacia adelante, para que las próximas generaciones no conozcan la violencia ni represión ni sufrimiento, y puedan defender sus proyectos políticos en igualdad de oportunidades sin ningún nivel de violencia", ha aseverado.

Finalmente, tras insistir en que la izquierda abertzale será "coherente y leal hasta el final para construir un escenario de paz", ha advertido de que "el factor tiempo en un proceso democrático abierto corre en contra de los que se resisten al cambio y en inercias de superación del conflicto"y que esta actitud denota "su falta de legitimidad ante la sociedad vasca".

Díez Usabiaga ha estado acompañado, en el acto, entre otros, por el catedrático de Derecho Iñaki Lasagabaster, por el coordinador de Lokarri, Paul Ríos, el ex líder de EB y ex consejero del Gobierno vasco, Javier Madrazo, o el periodista Mariano Ferrer, entre otros. La representante de Lokarri Aitziber Blanco y el profesor de la UPV/EHU Ramón Zallo han leído un manifiesto para llamar a la participación en la marcha.

En el documento, consideran que este juicio representa "una manifiesta violación de los Derechos Humanos, como el de la libertad de expresión o de asociación, lo que le convierte en un caso grave desde el punto de vista democrático"y destacan que, en el momento de su detención, los procesados por 'Bateragune' se encontraban "plenamente implicadas en un proyecto de un escenario democrático para Euskal Herria, sin violencia de ETA ni política".

A su juicio, es un "contrasentido"que, aún a la espera de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la legalización de Sortu, la Audiencia Nacional pretenda "tomar delantera acelerando la vista de casos como éste".

"Es necesario liberar el presente y, sobre todo el futuro, de las cadenas del pasado. Los sumarios heredados de situaciones anteriores deberían resolverse en la dirección de los nuevos tiempos, sin dar lugar a que nostálgicos del ayer hostiguen desde el campo judicial la actual esperanza de toda una sociedad", subrayan.

Entre los asistentes, se encontraban el representante de la izquierda abertzale Txelui Moreno, el secretario general de EA, Pello Urizar, el portavoz del Alternatiba, Oskar Matute, y la portavoz parlamentaria de Aralar, Aintzane Ezenarro, todos ellos firmantes del documento, que cuenta con más de 60 adhesiones de personalidades de la política y la sociedad vasca.