Obama alienta el voto masivo

El presidente vota por anticipado para movilizar a todo su electorado en unos comicios al rojo vivo

NUEVA YORK- Ya desde las elecciones primarias de 2008 los temores en la campaña del ahora presidente Barack Obama se resumían en la siguiente pregunta: ¿será capaz de conseguir traducir el entusiasmo de sus actos electorales en votos en las urnas? Esta cuestión era inevitable al hacer una radiografía de los votantes naturales de Obama: afroamericanos, latinos y jóvenes, entre otros, sin un gran historial en cifras en ejercer su derecho al voto.

Cuatro años después, a Obama le vuelve a preocupar la participación electoral, aunque por razones diferentes. Entre ellas, destaca el desencanto de los votantes con el presidente demócrata, que hace cuatro años dio la sensación de ser capaz de solucionar todos los problemas de Estados Unidos y la comunidad internacional.
Ayer, Obama envió un mensaje de correo electrónico masivo a sus votantes en el que les indicó que iba a hacer una parada en su maratón de estos días por los estados indecisos. Y así, votar por anticipado en Chicago (Illinois). «Esta tarde [por ayer], voy a votar en mi ciudad, Chicago. Me han dicho que seré el primer presidente en servirme de la opción de votar por anticipado. Y no puedo esperar. Sé que puedo contar contigo. Ahora, nos toca a nosotros asegurarnos de que nuestros amigos y familiares acudan [a las urnas]», recordó el líder demócrata en un mensaje personalizado. Este email forma parte de los esfuerzos de Obama de hacerse con el voto de los electores que ejerzan este derecho por anticipado.

Mientras, su contrincante, el republicano Mitt Romney, pasó el día entero en Ohio, estado clave para que el conservador se pueda instalar en la Casa Blanca el próximo enero de 2013. La última encuesta, publicada por Associated Press, revela que Romney va dos puntos por delante del presidente estadounidense. Este estudio también desvela que el republicano ha recortado la ventaja que tiene Obama entre las mujeres, aunque ha cedido entre los hombres. El baile de cifras en estas elecciones tan ajustadas deja claro que cada voto cuenta. Y nadie quiere repetir el escenario de Florida en 2000 con la polémica del recuento de papeletas, que terminó en el Tribunal Supremo de dicho estado. Tras semanas de deliberaciones y controversia, se dio como ganador al entonces gobernador de Texas, George W. Bush. En cambio, el vicepresidente de Bill Clinton, Al Gore, candidato demócrata, siempre ha reclamado que fue él el que se hizo con el voto popular y que le robaron las elecciones. De momento, ya se ha denunciado que algunas personas han recibido llamadas en las que se les dice que pueden votar por teléfono, lo cual no es incierto. Para evitar controversias, el miércoles California amplió el plazo de registro para votar hasta el mismo día de las elecciones. Obama votó ayer en Chicago después de tener un acto electoral en Tampa (Florida) y Richmond (Virginia). Más tarde estuvo en Cleveland (Ohio). Estos tres estados, conocidos como los «Tres Grandes», son imprescindibles para ganar la Casa Blanca. Obama, quizá, podría prescindir de Florida u Ohio si se hace con Carolina del Norte. En cambio, Romney tiene como imperativo vencer en Ohio.

Hasta ayer, en Virginia la votación por anticipado era superior a la de 2008, aunque Obama cuenta con menos respaldo que hace cuatro años. En Ohio, el 14% de los votantes ha entregado ya su papeleta. Allí, Obama ha conseguido un 60% del favor de sus ciudadanos. Mientras, en Florida, el 40% de las personas que ha votado es demócrata, el 45% republicana y el 15% independientes.

En otro intento por arañar puntos, el secretario de Estado del republicano George W. Bush, el también afroamericano Colin Powell, anunció ayer su apoyo al líder demócrata, a quien ya respaldó en 2008. Además, ayer los responsables de la campaña de Obama anunciaron que el ex presidente Bill Clinton acompañará al presidente el lunes en los actos electorales de Virginia, Ohio y Florida. Será una semana intensa, en la que se marcará en rojo el próximo viernes, cuando el Departamento de Trabajo anuncie los datos de desempleo relativos al mes de octubre.

 

El mal ejemplo de zapatero
Si Romney, en el segundo debate, criticaba a España porque el gasto público representa el 42% del PIB, ayer fue el turno de Obama. Durante su entrevista en «Tonight Show», Obama puso a España como ejemplo de que Europa no actuó con suficiente rapidez (como sí hizo EE UU) cuando comenzó la crisis económica. «En España, después del estallido de la burbuja inmobiliaria, la reacción no fue rápida. Por consiguiente, ha tenido muchos problemas para obtener préstamos», agregó el presidente en el programa de la NBC.